viernes, 30 de noviembre de 2012

Videofrag como forma de Arte


Como ya sabréis, este blog no puede ser reducido a una sola de sus temáticas. Si bien es cierto que el ancho y gran tronco central del mismo se sostienen sobre Jen0f0nte y sus quijotadas linuxeras (no se me enfade nadie, el mundo sin quijotes peor mundo seria), esto no puede reducirse a tales temas. Es decir, por algún sitio ahí arriba, en una alguna de esas secciones que nadie mira y donde se explica de que narices va esto del blog, se dice que el verdadero nexo de unión de la amistad de los aquí escribientes tiene algo que ver con la tecnología. Alguno se lanza más a los videojuegos, otro se dedica más a la fotografía, otro más allá (del que tal vez tengamos noticias pronto) lo que le van son los móviles. Toda una panoplia de cosas que realmente no tienen mucho que ver pero que solemos englobar juntas. ¿Por qué esta conjunción? ¿Qué significa realmente eso que llamamos "tecnología"? ¿No es acaso tecnología también un bolígrafo, una mesa o un cuchillo?. No es ahora el momento de entrar en sutilezas esencialistas sobre las "nuevas tecnologías" y cual es su elemento diferenciador. Pero si es momento de hablar de lo que significa para nosotros. (Creo que hablo en nombre de todos en este momento, aunque en ningún momento he consultado estas palabras con nadie) Y es que, esta nueva era de artilugios en su diferencia sólo han ahondado en una de aquellas grandes pretensiones del ser humano. Para eso es un blog, para eso es un teléfono, para eso es el cine o un videojuego. No son sino intentos de hacernos comunicativos, de hacernos entender y entender a los demás. Y de eso trata, al final, este maldito blog. De hacernos entender, de que nos entendáis y os entendamos. De hablar, cojones, de hablar. Y daremos mil y una vueltas a todas las herramientas posibles para hacerlo. Lamentablemente, nunca podremos alcanzar la consecución de esta utópica meta. Aún así seguiremos intentándolo. Y para muestra, un vídeo (al final lo que tiene que hacer uno para que no le riña Jen0f0nte por escribir poco... es broma, no te rayes). Se trata de un vídeofrag (algún día haré un post para explicar para todos y una sola vez, para que la gente aprenda ya, la diferencia entre un edit y un vídeofrag) que bajo los clips del dueño canal "EnErGy" he realizado para una vez más intentar haceros míos a través de mi arte.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Cinelerra #1: Presentación, instalación e interfaz




Ha llegado el momento de comenzar otra serie, qué demonios. Parece que la fórmula de los vídeo-manuales ha tenido una buena acogida entre los seguidores de Youtube y los lectores de este blog, por lo que continuamos con la idea de mostrar de manera exhaustiva (en la medida de mis posibilidades, que son limitadas) las características y funcionalidades de programas críticos en cualquier sistema operativo. Por programas críticos me refiero a aquellos que hacen que un sistema sea "usable" en un entorno real, es decir: aplicaciones de fotografía (como Darktable), de audio, ofimática y, como no, de edición de vídeo. Son estos programas los que tienen que convertir a Linux en una opción a tener en cuenta, y es su calidad y su facilidad de uso la que determina la decisión de mudarse en usuarios desencantados con otros sistemas. Creo que desde la comunidad Linux tenemos que ser conscientes de este punto. De poco vale tener el sistema más potente y fiable del mundo si no viene acompañado de un ecosistema de aplicaciones que permitan "hacer cosas". En este sentido, y aún teniendo camino por recorrer, las opciones son suficientes y garantizan una transición hacia sistemas libres casi sin echar de menos opciones. Esta es la versión optimista de la historia; siendo un poco más realistas, hay campos donde todavía faltan alternativas que ofrezcan resultados profesionales. Pero tiempo al tiempo, todo terminará llegando.
Vamos a lo que nos ocupa: Cinelerra. Creo que ya he comentado en alguna ocasión que este programa ha venido sufriendo ataques, bastante razonables por otra parte, a determinados aspectos: su anticuada interfaz, dificultad de manejo e inestabilidad. Como veremos a lo largo de la serie, algunos de estos defectos son ciertos (la interfaz es horrible, sencillamente), otros subsanables (si es difícil de manejar, se aprende, para eso está este manual) y el resto se pueden sortear con más o menos dificultades (la inestabilidad y su compatibilidad con códecs, tema que veremos en otro capítulo).

Introducción

Cinelerra es un programa de edición no lineal de vídeo. ¿Qué es esto de la edición no lineal? Básicamente se trata de una forma de editar vídeos en la que podemos utilizar diferentes "piezas" de los archivos que vamos introduciendo, en el orden que queramos: podemos situar el principio de un vídeo al final, partes intermedias en un orden diferente al original, etc. Estas diferentes piezas se van situando en una línea que representa el avance temporal del vídeo, y podemos comprobar en tiempo real si todo encaja bien antes de convertir todo el conjunto en un archivo de vídeo definitivo (lo que se llama "renderizar", vaya). En resumen, la edición no lineal es la tarea de montaje, exactamente igual que si fuésemos montadores de la industria del cine. Otros editores de vídeo, a mi juicio con menos funcionalidades que Cinelerra, son Openshot o Kdenlive. Debo adelantar que si con estos últimos os encontráis cómodos y cubren vuestras necesidades, podéis ignorar este artículo y los siguientes dedicados a este programa. Cinelerra está orientado a ofrecer más posibilidades que los programas básicos y, en consecuencia, es más complejo y difícil de manejar con eficiencia. De todas formas, en mi opinión merece la pena aprender a trabajar con el. De hecho, Cinelerra tiene una vocación claramente profesional, y al parecer ha sido utilizado en producciones de Hollywood como Titanic (este dato lo que sacado de aquí y no puedo confirmar su autenticidad). Con esas credenciales podemos confiar en que funciona; de aquella manera, pero funciona.  

Instalación

Como siempre, lo más recomendable es pasarse por la página oficial del proyecto para conocer sus novedades y recursos; en la sección Get Cinelerra tenemos los pasos de instalación en función de la distribución que estemos utilizando. Ya sabéis que uno es ubuntero, así que el proceso de instalación de Cinelerra en Ubuntu es el habitual (introducimos las siguientes líneas en el terminal, que abrimos con la combinación "Ctrl +  Alt + T":
sudo add-apt-repository ppa:cinelerra-ppa/ppa
sudo apt-get update
sudo apt-get install cinelerra-cv
Es importante señalar que este es el proceso de instalación más sencillo del programa pero que presenta algún defecto menor: el programa no detecta los caracteres especiales (vocales con tilde, la letra ñ) y esto hace que la búsqueda de archivos sea un poco más difícil. 

La flecha indica el problema con los caracteres especiales. Debería leerse "público" con tilde.
No obstante, los desarrolladores indican que este problema se soluciona compilando el programa desde su código fuente. Personalmente prefiero aguantarme antes que compilar, que es un proceso tedioso y complejo, así que lo dejo a vuestra elección; servidor ya se ha acostumbrado a esos simbolitos extraños, y aunque le duela, cada vez escribe menos tildes cuando nombra archivos. Espero que esa terrible costumbre no se contagie en la redacción de estos artículos, y si ocurre, os adelanto mis disculpas. 

Interfaz básica

La disposición por ventanas separadas de Cinelerra da cuenta de su vocación profesional: este diseño está completamente orientado a configuraciones de equipos con dos o tres pantallas, para poder controlar a pantalla completa las ventanas del compositor y de las vistas previas de vídeos. De todas formas, quien haya usado Gimp en su antigua configuración de múltiples pantallas puede que incluso agradezca esta disposición, aún usando un solo monitor. 

En la imagen, la interfaz completa de Cinelerra (si os fijáis estoy editando este mismo tuto de Cinelerra, qué bucle espacio-temporal)
 Las ventanas que se abren por defecto son seis. La más importante de todas es la del Timeline (por alguna razón desconocida, el nombre real de la ventana es "Cinelerra: program", que no aporta mucha información, la verdad). este es el corazón del programa y desde esta ventana podemos hacer prácticamente de todo con los vídeos, imágenes y audios que vayamos cargando. La disposición en Timeline es la típica de todos los programas de edición no lineal de vídeo.

El Timeline en Cinelerra
Contamos con las típicas opciones propias de estos programas: la barra de menús con acceso a archivos, preferencias, pistas de audio y vídeo, etc; botones de navegación y edición de pistas... Pero conviene ya desde el principio que prestemos atención a esas líneas horizontales de colores que se superponen sobre la proyección de las pistas de audio y de vídeo. Son los controladores de composición, aspecto importantísimo para comprender a fondo este programa. De momento no me voy a meter más en este asunto, que requerirá de un capítulo específico, pero es interesante que vayamos familiarizándonos con su existencia. Y si sois valientes, experimentad y pronto os daréis cuenta de para qué sirven. También son importantes las opciones que aparecen a la izquierda de cada pista. Esto es otro elemento que si no controlamos bien puede llegar a desesperarnos. Y digo lo mismo, habrá que tener paciencia hasta que llegue el capítulo específico sobre este asunto.
El resto de ventanas sirven para fines más específicos; tenemos una "caja de herramientas" que sirve para contener los clips multimedia que vayamos a emplear en el proyecto, transiciones de audio y vídeo, efectos, etc. Es la ventana denominada "Resources":

En la imagen, los efectos de vídeo disponibles, con iconos que no pueden ser más feos
Cinelerra dispone de opciones "drag & drop", así que podemos arrastrar los elementos de la caja de herramientas hasta el timeline para situarlos en su posición definitiva. De todas formas la mecánica de arrastrar y soltar no está demasiado bien resuelta, así que quizá os cueste un poco al principio (ya lo iremos viendo con ejemplos). Lo que sí es cierto es que Cinelerra cuenta con un buen número de efectos de vídeo (61) y audio (20) que en principio pueden cubrir buena parte de nuestras necesidades. De todas formas ya adelanto que esto no es After Effects, aquí hay pocas cosas automatizadas y los efectos complejos se hacen "a mano". Vamos, trabajo posible pero tedioso en extremo.
Otra ventana importante es la del compositor, desde la que podemos comprobar en directo cómo afectan nuestros cambios al resultado final en pantalla.

Ventana del compositor, mostrando un clip de Cinelerra (el bucle se complica)
El compositor es más potente de lo que aparenta; para empezar, es interactivo: podemos arrastrar el proyector (ya explicaré qué es esto del proyector) con el ratón para cambiar su posición y así "mover la pantalla". También dispone de accesos a herramientas avanzadas, como la selección de color, zoom, o las máscaras. Sí, Cinelerra tiene máscaras. Y funcionan muy bien, ya veréis. De hecho los mismos desarrolladores sostienen que Cinelerra puede ser utilizado como revelador de fotografía, aunque esto quizá ya sea un pelín exagerado. En la parte inferior de la ventana tenemos los mismos botones de navegación que en el Timeline. Esto también está pensado para configuraciones de monitores múltiples, pues los botones de navegación tienen que estar accesibles en cualquier monitor en el que estemos trabajando.
El resto de ventanas son mucho más aburridas y menos críticas en el flujo de trabajo con Cinelerra. Tenemos un visor de clips, para hacer vistas previas de los archivos multimedia que vayamos cargando; una ventana para comprobar los niveles de audio, y otra para marcar o desmarcar las líneas indicadoras del Timeline que os mencionaba antes.
En resumen, Cinelerra da bastante miedo al principio, por la cantidad de botoncitos, rayitas y menús que se nos ponen delante y entre un montón de misteriosas ventanas. Pero si vamos conociendo sus funciones, veremos que este programa está mejor diseñado de lo que parece; en realidad, parece que los desarrolladores han tenido en cuenta el flujo de trabajo de los editores de vídeo profesionales y nos facilitan un entorno pensado para acelerar el trabajo lo más posible. Sé que alguno que haya probado el programa y esté leyendo esto pensará que me he vuelto loco, pero la experiencia me dice que, una vez conoces sus secretos, la edición de vídeo con este programa  es un proceso realmente fácil y rápido.
De momento esto es todo; soy consciente de que he dejado más preguntas abiertas que antes de haber empezado el artículo, pero es normal tratándose de un programa complejo como este. Pero creo sinceramente que aprender a manejar Cinelerra puede compensarnos bastante. He ido probando otras alternativas en Linux para editar mis tutoriales y al final siempre he vuelto a Cinelerra.
De todas formas, no es todo tan positivo como lo estoy pintando. Uno de los mayores problemas de Cinelerra es el de los codec de vídeo, entre otros. No todos funcionan bien, otros tienen problemas con el audio, a veces se carga todo correctamente pero al renderizar el vídeo esta mudo... Esto puede llegar a desesperar a cualquiera, y a mi al principio me hizo casi desistir de usarlo. Así que voy a saltarme el orden "lógico" de este manual de cara al siguiente capítulo: hablaré de estos problemas de codecs y del "ecosistema" de programas que nos servirán para apoyar a Cinelerra y convertirlo en un editor plenamente funcional. Esto me va a obligar a salirme de la explicación del programa en sí mismo, pero creo que es importante adelantar esta información para que podáis ir trasteando con el sin terminar padeciendo ataques de ira incontrolable y asesina. Pero eso será en el próximo episodio.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Nuevos Aires



Todo cambia, nada permanece... buena muestra de esta máxima infalible es el Vlog que aquí os dejo, en el que anuncio algún que otro cambio importante en los contenidos de mi canal y que afecta directamente a la temática de este blog. Sabido es de todos que el tema de los gameplay en Youtube es el equivalente a los programas de tertulias en la televisión tradicional: una forma rápida y barata de rellenar parrilla. No digo con esto que los gameplay sean malos, más viniendo de mí, que hago esa clase de contenidos; lo que es indiscutible es que la oferta es inmensa. Y además, últimamente me lo paso bastante mejor viendo gameplays de otros que grabando los míos. De modo que se imponen cambios, amigos. No dejaré de lado los gameplays (es un punto y aparte de cara a futuras sorpresas en ese terreno), pero sí me centraré más en los Vlogs. Creo que este es un formato interesante y que, además de permitirme decir lo que me dé la gana (cosa que a cualquiera le hace ilusión), aporta otra visión a los contenidos de Unade25. Siendo como es el Vlog un formato enteramente libre, orientado a la reflexión personal e intrasferible de cada blogger, podemos (podéis) esperar que en el futuro edite más pensamientos en vídeo dedicados a las temáticas más variadas. Entended esto como un aviso por si en próximas entregas os sorprendéis viéndome hablar de cualquier cosa alejada (o no) del ámbito habitual de nuestra página.
La otra novedad, que menciono en el vídeo, es mi estreno como “tutero”. Sigo en la línea que comenzó Jen0f0nte hace meses, pero con un matiz importante: mientras me pongo al día con esto del software libre y el mundo Linux, dedicaré mis esfuerzos a la elaboración de tutoriales enmarcados en el ámbito del software privativo. De momento, con editores de vídeo, programas de los que, por razones obvias, he aprendido bastante a lo largo de los últimos meses. Sé que incluir contenidos de la plataforma Windows puede resultar raro a los seguidores habituales de este blog. No obstante, pienso que puede ser interesante aportar conocimientos también del software de pago, pues la realidad muestra que el usuario normal de un ordenador consigue que convivan en armonía sistemas operativos libres y privativos sin mayor conflicto moral. Espero que el bueno de Stallman no esté leyendo esto, pero la realidad es la que es. De todas formas, quizá en un medio plazo dé el salto definitivo al sistema del pingüino, quién sabe...
Sin más, os emplazo a que asistáis a esta metamorfosis de mi canal, que espero que añada un grado más de interés a lo que se cuece aquí en el blog. Eso sí, uno que está inmerso hasta en las cejas en el mundo digital, y que por lo tanto piensa en binario, está expuesto a que un bit de su cerebro pase autónomamente del estado “1” al estado “0” y al final acabe haciendo exactamente lo contrario de lo que digo... Ya veremos, al final puede pasar cualquier cosa.

Estilos actualizados para Darktable 1.1


Como algunos de vosotros habréis tenido oportunidad de comprobar, los estilos que he ido elaborando para DT con la versión 1.0.5 no son compatibles con la nueva versión que salió a la luz la semana pasada, la 1.1. Por esta razón me he puesto manos a la obra para corregir el desaguisado y que vuelvan a estar en funcionamiento. 
Los estilos nuevos van cada uno en su artículo original y al lado de los estilos para la versión 1.0.5, por si acaso a alguno se le ha olvidado actualizar o le tiene ojeriza al número 1.1, que hay gente para todo. O también podéis descargarlos directamente en esta entrada, y así os ahorráis buscar los respectivos artículos. 
De todas formas debo indicar que, en el proceso de recuperación de los estilos, hay algunas cosas que han cambiado y que, de hecho, no me gustan demasiado:
  •  El filtro "monocromo" ya no funciona por sí solo; o al menos es lo que me está pasado a mi: el filtro sobre la foto sin tocar deja un tinte amarillento, que no queda mal, pero no es "monocromo", vaya. Sí que funciona si primero pasamos la foto a B&N con mezclador de canales, actuando para aquello que fue diseñado, como  filtro para resaltar canales de color en fotografías en B&N. Pero vaya, a mi me resultaba muy cómodo utilizarlo directamente, es raro...
  • Ha desaparecido el selector de colores en algunos plugins. Por lo que he visto, concretamente de Colorear y Filtro de densidad graduada. No entiendo muy bien las razones para eliminar la herramienta de selección de color de estos plugins, era muy útil para hacer selecciones exactas de colores mediante la paleta RGB o con los códigos html. Una pena, en cualquier caso he escrito a la lista de distribución de DT para informarme sobre las razones de esta mutilación de los plugins. Se supone que el avance consiste en sumar, no en restar, ¿no?
  • Cuidadito al aplicar los estilos: verificad que tenéis activado el plugin "curva base" con su correspondiente preset para cada marca de cámara antes y después de aplicar los estilos. He notado cosas raras con este plugin, que parece activarse y desactivarse autónomamente (también puede que yo me haya vuelto loco al editar los estilos a toda prisa, es posible). En cualquier caso, tenedlo en cuenta si notáis una extremada falta de contraste tras aplicar estilos. 
Como veis, estas diferencias (añadidas a otras, como el diferente trato que se le da en esta versión a las sombras y altas luces, cada vez lo noto más, aunque en este caso para bien) me han obligado a reinterpretar los estilos antiguos más que a simplemente "traducirlos" de una versión a otra. Creo que mantengo parecidos resultados, dentro de lo mediocres que son, pero al menos no hay ninguno que sea un completo naufragio intelectual/artístico. Todos ellos, por supuesto, se pueden (y deben) modificar para adaptarse a las necesidades y gustos de cada uno de vosotros. Sólo son sugerencias y pruebas de diferentes procesos de revelado con fines de aprendizaje (bonita forma de lavarme las manos, ¿eh?). 
Sin más, he aquí los estilos disponibles para descargar (clic derecho y "guardar destino como..."):

B&N radical
Earlybird
Lomografía
Proceso cruzado
Cruzado inverso
Vintage pop cielos quemados
Vintage pop cielos azules
Efecto Orton
Saturación en LAB

Y si los queréis todos de una vez, os los dejo comprimidos en un zip, que estoy generoso hoy:

Estilos Actualizados

martes, 27 de noviembre de 2012

Crear lanzadores personalizados en Ubuntu 12.10


Definitivamente Unity es un entorno de escritorio rígido cual tortícolis aguda. Ya hemos ido viendo algunos ejemplos de cómo configurar algunas cosas para completar la funcionalidad de algunas opciones, como hace unos días con las listas rápidas, pero aun así siguen existiendo rincones aparentemente intocables.  Una de ellas es la de los lanzadores, especialmente aquellos que se encuentran en el Dash. Los lanzadores que encontramos en el panel de Unity corresponden con aquellas aplicaciones que ya tenemos instaladas, y en principio no hay manera "nativa" de configurarlos, cambiarlos, etc. Afortunadamente, Unity no puede negar su ascendencia, y disponemos de una vieja herramienta con la que solucionar esta limitación. 
Como explico en el vídeo, el programa se llama Alacarte, y no es más que el viejo configurador de lanzadores que podíamos tener en los entornos Gnome 2 de toda la vida.

Alacarte está disponible en el Centro de Software
Una vez instalado, Alacarte aparece en el Dash como "Menú principal", en la tradición de traducir las cosas como nos da la gana tan común en otros ámbitos. La interfaz es bien sencilla y se divide en tres paneles verticales: uno con la estructura de programas por categorías (que es básicamente la de Gnome 2), otro con las aplicaciones instaladas y almacenadas en cada categoría, y otro con botones de creación de menús (inútil para Unity) y lanzadores (este es el que nos interesa).

Interfaz de Alacarte
También es interesante el botón de "propiedades" con el que podemos examinar y cambiar las características de los lanzadores ya instalados en el sistema.
El uso del programa es muy sencillo, y lo único que tenemos que conocer para crear un lanzador nuevo es el comando que activa cada aplicación. En este sentido, las opciones sin prácticamente infinitas, pues además de poder lanzar aplicaciones como tal, podemos lanzar aplicaciones en terminal, lo que multiplica las opciones.

Plantilla para crear un nuevo lanzador
Personalmente utilizo Alacarte para varias cosas que considero importantes:
  • Crear nuevos lanzadores para aquellos programas que no se instalan normalmente.
  • Cambiar iconos de programas instalados que no me gustan
  • Añadir etiquetas para mejorar las búsquedas en el Dash
El primer punto es interesante para ciertas aplicaciones antiguas que no se instalan convenientemente en el sistema de Ubuntu. En el vídeo doy el ejemplo de los emuladores, aunque también lo suelo hacer con TeamSpeak. Basta con indicar la ruta del ejecutable y configurar el resto de elementos: añadir etiquetas, el nombre de la aplicación y el icono que más nos guste. Esto del icono me lleva al segundo punto, pues no todas las aplicaciones tienen iconos que "encajen" bien con el estilo de Ubuntu. Amule, en mi opinión, es uno de ellos. (aunque siempre podemos instalar un paquete entero de iconos y adaptarnos a el). Mediante estos procedimientos también podemos integrar en el Dash aplicaciones que corren bajo Wine, de forma que conseguimos "camuflarlas" casi totalmente. En el ejemplo que doy en el vídeo vemos que los emuladores "nativos" se llevan muy bien en el Dash con los emuladores de Windows. Si queremos hacer esto con aplicaciones de Windows, que no se os olvide configurar el archivo .exe como ejecutable en las propiedades del archivo para que pueda funcionar.
Lo de las etiquetas también es muy interesante si nos hemos acostumbrado a buscar aplicaciones en el Dash. No sé vosotros, pero yo tengo muy mala memoria, y a veces se me olvida el nombre de algunas aplicaciones. Para que no se me pierdan en el olvido, y, sobre todo, para evitar la tediosa tarea de buscar una aplicación en el  menú correspondiente del Dash, suelo añadir etiquetas para aquellas aplicaciones que uso de forma más habitual (y algunas que puedo  usar eventualmente). Como aficionado a la fotografía, soy muy amigo de las etiquetas, así que para mí es algo casi automático, y añado cuantas puedo para que no se me escape ninguna posibilidad al buscar programas. Este es un trabajo un poco tedioso, pero se hace una sola vez y luego, creedme, se agradece.
Existen otras opciones para crear lanzadores en Ubuntu, pero no son tan "limpias" ni completas como esta. Sí que me gustaría destacar la que aportan en el blog Linux Paradise,  que sirve para crear lanzadores de escritorio mediante un sencillo comando de terminal. También podemos convertir esta acción de terminal en un script (para poder ejecutarlo directamente con un clic derecho de ratón) como indican en Nosinmiubuntu.
Con todas estas posibilidades, creo que el asunto de los lanzadores queda perfectamente cubierto, y vuelve a dejar a Unity a la altura de otros entornos más accesibles y configurables de forma nativa. Quedan más cosas por pulir, pero serán objeto de otros vídeo-artículos...

lunes, 26 de noviembre de 2012

¡Ya está aquí Darktable 1.1!


No ha habido celebraciones especiales. La gente no se ha arremolinado alrededor de fuentes o monumentos principales. Los medios de comunicación de masas no han destacado enviados especiales para cubrir el evento. La wikipedia no incluirá el pasado sábado 25 de noviembre como día histórico en el ámbito del software libre. Y sin embargo, sin hacer ruido, aquí la tenemos; ha llegado la nueva versión de Darktable, con el apellido 1.1. 
Tampoco es que los de DT se hayan esmerado en lanzar a bombo y platillo la nueva iteración. Un sencillo anuncio, sin florituras (un post estilo Bauhaus) y con enlaces a anteriores artículos para explicar las novedades del programa. Aprovecharé pues este artículo para describiros en la hispánica lengua cuáles son las principales características que ven la luz con la nueva versión.  

Antes de empezar con el repaso: Instalación

Los métodos de instalación del programa son los de siempre, por lo que si no lo teníais instalado, aquí tenéis los diferentes métodos. De todas formas, yo he tenido algún problema al instalarlo en Ubuntu 12.10, por lo que conviene tener en cuenta alguna cuestión: Para los que tengáis instalado DT desde ppa, no tendréis dificultad alguna, basta con actualizar el sistema. Si estáis en 12.10 y no habéis instalado la ppa, lo que os recomiendo es que desinstaléis la versión antigua de DT, para no tener problemas. Podéis hacerlo desde el Centro de Software o con el siguiente comando:
sudo apt-get remove darktable
El paso siguiente es el habitual; basta con abrir el terminal (Ctrl + Alt + T) y cortar y pegar lo siguiente:
sudo add-apt-repository ppa:pmjdebruijn/darktable-release-plus
sudo apt-get update
sudo apt-get install Darktable
Una vez instalado, ya dispondremos de todas las novedades, que paso a describir por grupos:

Nuevas formas de búsqueda y agrupación

En el módulo mesa de luz nos encontramos con un nuevo plugin de búsqueda basado en semejanzas técnicas entre imágenes. Su funcionamiento es sencillo: basta con seleccionar una imagen e indicarle al plugin el rango de similitud que tiene que buscar. Dispone de tres métodos de análisis: basado en el histograma, basado en la luminosidad, y basado en el color. Ojo, si queréis utilizarlo tenéis que marcar la opción "correr indexador", que se encuentra en la pestaña de Opciones Básicas del panel de configuración (botón de la rueda dentada). 

Selección de imágenes por parecido

Funciona muy bien y es útil para reunir colecciones de fotos "armoniosas".
En este módulo nos encontramos con otra novedad interesante, la de agrupar fotos. Para gestionar esta opción tenemos dos botones en el plugin "imágenes seleccionadas", uno para agrupar y otro para desagrupar. Una vez agrupada una selección de imágenes, aparecerá un marco amarillo alrededor del grupo cuando pasemos el ratón por encima de una de ellas. Además, podemos colapsar los grupos con el botón "G" (al lado de la rueda dentada) para que se unan en una sola miniatura y así ahorra espacio. Esto puede ser muy útil para mantener organizada la biblioteca de imágenes, agrupando fotografías muy similares (HDR, proyectos de timelapse, series repetitivas de fotos, etc.). 

Un marco amarillo indica las fotografías agrupadas

Interfaz mejorada

Quizá sea un poco exagerado lo de "interfaz mejorada", porque en realidad ha habido muy pocos cambios y las líneas generales de diseño se mantienen inalteradas. No obstante, es importante señalar que los deslizadores han "adelgazado" notablemente, y han pasado a ser delgadas líneas con un tirador triangular. Otra novedad interesante es la de la vista "lupa" para ajustes finos, que se activa haciendo clic derecho sobre los deslizadores. Si alguno de vosotros se sorprende por esto y se pregunta qué ha sido de la opción de añadir valores numéricos manualmente (que se activaba también haciendo clic derecho), no os preocupéis, sigue existiendo y se activa en la misma vista "lupa". Una vez activada con clic derecho, simplemente tecleamos los datos, aparecerán sobreimpresionados y se cargarán apretando "intro". Como siempre, en la línea minimalista propia de DT. No termina de convencerme el estilo de la lupa, con esas líneas curvadas, pero reconozco que es muy fácil de utilizar y permite ajustes finos simplemente con un clic. 

Nuevo "modo lupa" para ajustes finos e introducción de valores numéricos

Lo que sí me encanta son las mejoras introducidas en algunos plugins: concretamente el de Corrección de Color ha visto llegar una mejora extraordinaria, simplemente con un pequeño cambio en la interfaz. Si antes seleccionábamos una zona de colores mediante un cuadrado, ahora tenemos un para de tiradores circulares, uno para las luces y otro para las sombras. ¿porqué me gusta tanto? porque ahora podemos seleccionar zonas de color muy alejadas entre sí e ignorando colores intermedios (es lo que tenía utilizar una superficie para seleccionar, en lugar de un punto), de forma que tenemos mucho más control sobre los ajustes. Bravo a los diseñadores por esta idea. 

Interfaz mejorada del plugin Corrección de Color

Y otra que era muy necesaria: ¡por fin la curva funciona como Dios manda! Podemos olvidar aquellos tiradores que no hacían más que molestar y limitarnos en nuestro trabajo. Ahora podemos controlar completamente las curvas y colocar los anclajes que necesitemos. También podemos deslizar hacia arriba o hacia abajo la entrada y salida del histograma, lo cual es útil para determinados efectos del histograma. En ese sentido la mejora es espectacular, aunque a los plugins de curvas sigo echándoles en falta un poco más de información numérica para poder introducir datos exactos. Supongo que algún día lo introducirán... espero...

¡Libertad para las curvas!

Hay otros cambios cosméticos, como en el histograma, que ahora podemos analizar por canales, o en el apartado "más módulos" que ahora muestra los nombres de los plugins por escrito, en lugar del batiburrillo de iconos que teníamos antes. De todas formas, como os digo, los cambios son menores y en ningún momento nos sentiremos extraños con las novedades. 

Ahora sí que se entienden los plugins...

Plugins

En primer lugar, algunos plugins se "mudan" de un módulo a otro. Por ejemplo, Monocromo se larga al Grupo Color, y Sombras y Luces Altas al Grupo Básico. Pero lo bueno es la adición de dos nuevos plugins: Contraste Local y Mapeo Tonal Global (ambos en el grupo tono, comprobad que los tenéis activados yendo a "más módulos"). Contraste Local parece un Ecualizador simplificado, con varios deslizadores para controlar el grado de contraste, la fuerza del efecto y el rango de aplicación del mismo (el contraste local básicamente consiste en añadir fuerza a los detalles sin alterar el contraste global de la imagen). Por lo que he probado funciona bastante bien, incluso con valores exagerados se puede aprovechar (estoy en proceso de creación de un estilo tipo Dragan, por lo que este módulo me viene de perilla). 

Plugin Contraste Local

El segundo plugin, Mapeo Tonal Global, viene a ser un refuerzo del plugin Mapeo de Tonos, con más opciones y en principio más capacidad de control; tendré que probarlo con algún HDR para poder establecer una valoración completa, pero en vistas de que tiene su utilidad para fotografías normales, imagino que dará buenos resultados en ajustes finos para HDR. ¡Más buenas noticias! 
Y muy buenas noticias con plugins importantes: he notado una mejora en el trabajo con las altas luces y las sombras, especialmente en la edición de .jpg, pero también en los RAW. De alguna manera tengo la impresión de que respeta mejor la información de la imagen y los resultados son más finos en general. La misma sensación tengo con el plugin de viñeteado, que ahora me parece más natural que antes. De todas formas estas son impresiones muy subjetivas y lo mismo me estoy dejando llevar por el entusiasmo al ver la nueva versión en funcionamiento. 

Fusión condicional

Esta sin duda es una de las novedades más importantes de DT 1.1. Viene a ser un paso intermedio antes de disponer de herramientas de edición local por zonas (rezo por ello todos los días, y eso que soy ateo). Su objetivo principal es el de ajustar la aplicación de un efecto a áreas determinadas de la fotografía, basando la selección en criterios proporcionados por los canales disponibles (recordamos: LAB, LCH, RGB). Si tenemos soltura con el plugin Zonas de Color, no tendremos demasiados problemas para utilizarlo, aunque los deslizadores de que dispone imponen un poquito al principio. Con un poco de maña y quizá con el apoyo de algún tuto (me pondré con ello, a ver si este fin de semana preparo algo al respecto) nos terminaremos encontrando cómodos con el. Como digo, no me parece una solución definitiva y sigue siendo necesaria una herramienta con la que poder hacer selecciones libres (pinceles, vaya), pero esto es algo que puede venir requetebién para cosas técnicas como la reducción de ruido o el enfoque. 

Selección condicional en funcionamiento: la máscara se marca en amarillo

Live View

Otra de las novedades esperadas con ansia por parte de los usuarios de DT es el del Live View en el módulo captura. Ya está incluido, y con el podemos obtener la visión directa en el monitor que proporcionan las cámaras más modernas, más algunas posibilidades extra: podemos rotar la visión, añadir guías, solapar la visión con las imágenes tomadas... yo no he podido probarlo porque mi pequeña D60 no dispone de Live View, así que si alguno de vosotros es afortunado, que escriba un comentario y nos cuente, tengo curiosidad.

Plugin Live View en el módulo Captura

Módulo Mapas

Otra de las novedades gordas. Personalmente esto del geoetiquetado no me parece demasiado importante (con recordar en qué parte del mundo está hecha una foto me sirve, y para eso ya le pongo el nombre al archivo o lo etiqueto), pero reconozco que puede tener utilidad para determinados usos donde sea necesaria una localización exacta de las imágenes. Para eso contamos con este módulo, más un plugin en el módulo mesa de luz. El  desarrollo de este módulo todavía está en fases iniciales y muestra algún error (o al menos a mi se me vuelve loco de vez en cuando y se pone la pantalla en blanco), pero funciona y se puede utilizar sin problemas. Mola, y es cool, lo cual es importante para atraer "adeptos".

Geoetiquetas everywhere

Cosas que no trae Darktable 1.1

No todo van a ser buenas noticias... seguimos sin contar con un módulo de salida o al menos un plugin de salida en condiciones. Seguimos contando con opciones escasas para controlar el tamaño y densidad de píxeles de nuestras imágenes, y ni hablar de plantillas de impresión ni cosas de esas. En ese terreno DT sigue estando cojo y no tiene pinta de mejorar en un futuro próximo. Espero que los usuarios metan/metamos/metáis caña con este tema a los desarrolladores, para que podamos contar con una serie de herramientas que puedan "independizar" definitivamente a DT de otros programas que en la actualidad necesitamos para completar el flujo de trabajo fotográfico de una manera óptima. 
Y en el mismo sentido, necesitamos herramientas para la edición local. Sé que me repito como el ajo, pero me da igual. Insistiré las veces que haga falta: necesitamos pinceles, ya. 


...Y una pequeña faena

Debo agradecer a Mato el haberme avisado en un comentario del blog por la salida del programa (me pilló de sorpresa, esto pasa por hacer las cosas con nocturnidad) y por hacerme un aviso importante que nos afecta directamente: parece que los estilos de la versión anterior (1.0.5) son incompatibles con la nueva, por lo que si instaláis el programa no podréis agregarlos. En mi caso personal, al reinstalar el programa me ha conservado los que ya tenía importados, pero efectivamente no es capaz de importar los antiguos. Entre que los desarrolladores detectan y corrigen este problema, puede que pase tiempo, por lo que he decido rehacer los estilos y colgarlos como alternativa en cada uno de los post. O sea, que en unos días os encontraréis dos enlaces en los artículos sobre estilos anteriores a DT 1.1., uno específico para esta nueva versión junto al antiguo. En cualquier caso, a partir de ahora los estilos nuevos que vayan saliendo estarán para DT 1.1, pues se trata de una versión estable y va siendo hora de que os actualicéis. Merece la pena, DT está a un pasito de convertirse en la reina de los reveladores, privativos o libres. ¡Toma ya!

domingo, 25 de noviembre de 2012

Gestión de color en Linux #2: Perfiles o espacios de color


Lo cierto es que esta pequeña "minisuperproducción" se está convirtiendo poco a poco en la niña de mis ojos. Me está costando muchísimo idear la forma de plasmar en vídeo el asunto de la gestión de color de manera que resulte amena, sencilla y, sobre todo, breve. Creo que el resultado está siendo razonablemente bueno y, al menos, puedo certificar que todos los contenidos son correctos y suficientes para adquirir un conocimiento inicial sobre este tema. Y de paso estoy aprendiendo un montón sobre edición de vídeo, lo cual, como eterno estudiante que soy, me satisface doblemente. 
En este segundo capítulo trato el tema de los perfiles de color. Si habéis visto el primer capítulo advertiréis que en el fondo de este embrollo que es la gestión de color está la idea de que el proceso de ajustar a la perfección el cromatismo de nuestras imágenes es un camino de lo más abstracto a lo más específico, desde esos elementos casi simbólicos que son los modos de color a la misma calibración de monitores, que es algo que requiere un hardware determinado y que es intransferible para cada dispositivo. 
En este sentido, nos encontramos en un paso intermedio, que sirve de puente entre los dos que acabo de mencionar. Y es que los espacios de color no son más que una manera sutil y elegante por parte de los fabricantes de cámaras, monitores e impresoras de admitir que la fabricación de dispositivos que muestren fielmente los colores resulta cara y no siempre merece la pena que lo hagan "bien del todo". Explicándolo de otra manera: si todas las cámaras, monitores e impresoras del ancho mundo mostrasen una gama completa de colores, probablemente la mayoría de nosotros no tendría dinero para comprarlos. Así que nos tenemos que conformar con soluciones de compromiso, o sea, con aparatos que muestran gamas cromáticas limitadas, pero a un precio más razonable. Esta solución, en principio sensata, es la esencia del laberinto de la gestión del color: el fotógrafo amateur, que desconoce estos entresijos industriales, no sabe que su cámara, su monitor y su impresora pueden "hablar lenguajes distintos", es decir, manejar perfiles diferentes, y la consecuente babel que se entabla entre ellos provoca que lo que  ve en el visor de su cámara no se corresponde con lo que ve en el monitor y, por supuesto, no tiene nada que ver con el resultado en papel. 
De este modo, resulta fundamental que todos los aparatos "hablen el mismo idioma"; y para poder hacerlo bien, necesitamos saber "qué idiomas pueden hablar". 
En el vídeo me he quedado con los perfiles que considero más usuales y extendidos y que, en mi opinión, cubren sobradamente las necesidades de cualquier fotógrafo: SRGB, Adobe RGB y Prophoto. Os adelanto que tanto en el vídeo como en este artículo uso los términos "perfiles" y "espacios" indistintamente, pues en realidad hacen referencia a lo mismo. De todas formas por lo que he ido leyendo, existe la tendencia a denominarlos "espacios" para dejar disponible el término "perfil" para aquellos que son resultado de una calibración específica.

SRGB

Este espacio, de desafortunado nombre (por lo fácil que es de confundir con RGB, que no es un espacio, es un modo... por cierto, la "S" viene de "Standard"), es uno de los primeros intentos de establecer un estándar en la interpretación del color que proporcionan los modos RGB, LAB, CMYK, etc. que veíamos en el primer capítulo. Para saber un poco más dónde comienza la historia del establecimiento de estos estándares, os recomiendo que vayáis directamente a la fuente (en inglés), el Consorcio Internacional del Color (aunque ya veréis que este asunto de poner el color en un gráfico viene de mucho más lejos). Fue creado en 1990 por los gigantes (los gigantes hacen un ruido tremendo al caer) Microsoft y Hewlett Packard, y es un espacio que, por su simplicidad y escasa amplitud cromática, resulta ideal para la mayoría de dispositivos. Cuando digo "la mayoría de dispositivos", quiero decir que, en principio, está orientado para dispositivos de gama baja o media; se supone que los monitores más caros tendrán perfiles más amplios pero en la práctica, os recomiendo que os informéis bien antes de gastaros un dineral en un LCD; el desconocimiento de la mayoría de nosotros en estos asuntos provoca que nos puedan dar gato por liebre muy fácilmente, y en ningún caso nos pueden vender un monitor de gama profesional si sólo cubre el perfil SRGB. La principal ventaja de este modo es la de estar presente en prácticamente la totalidad de dispositivos (en los de gama profesional entra la gama SRGB de sobras, vaya), por lo que podemos confiar en que las imágenes guardadas con este perfil van a ser visionadas de manera uniforme por todo el ancho orbe. La desventaja, por otro lado, es obvia: es un perfil muy limitado y que no permite florituras. Esto en fotografía es más importante de lo que parece: contar con un perfil de color limitado no sólo afecta a la cantidad de colores que puedo ver en la foto, sino que además hace que la edición de la imagen sea más sensible a la degradación. Esto es una máxima en fotografía digital, así que la pongo aparte:
Cuanta más información, menos degradación.
Dicho de otra manera, el perfil SRGB sólo es conveniente cuando queramos que nuestras fotos se vean en muchos monitores diferentes (o sea, que las subamos al internet) o si dudamos del perfil que puede soportar determinado dispositivo. Y, desde luego, no es recomendable que configuremos nuestra cámara con este perfil; limitar la toma de imágenes con SRGB es siempre un error, ya tendremos tiempo de perder información por el camino...
Representación gráfica del perfil de color SRGB (fuente: Wikipedia)

 

Adobe RGB

Si los de Redmond y los de Palo Alto tienen su perfil, los de San José (parece el nombre de un pueblo de Teruel, así que voy a añadir que es el San José de California para que suene más cool) no iban a ser menos... En 1998 el otro gigante de la informática y el diseño (en serio, hacen un ruido graciosísimo al caer) dio a luz este perfil que venía siendo solicitado por fotógrafos y diseñadores preocupados por las estrecheces de SRGB. En efecto, Adobe RGB proporciona un campo más amplio de color, por lo que se ha convertido en un estándar de facto para el mundo de la imagen profesional. Como mencionaba anteriormente, esto tiene sus ventajas y sus desventajas. Entre estas últimas, la más importante en mi opinión es que este modo no tiene en cuenta las limitaciones de muchos dispositivos, por lo que nos podemos llevar sorpresas desagradables si no conocemos bien el perfil de color que pueden soportar los monitores o impresoras que se vean las caras con nuestras fotos. Tampoco quiero alarmar a nadie, en realidad esto no es tan grave, aunque para conocer el asunto de los propósitos (que es el concepto que sirve para solucionar este problema) tendréis que esperar al capítulo correspondiente de esta serie.

Perfil Adobe RGB (fuente: Wikipedia)

 

Prophoto

Con este perfil nos encontramos con un "tope de gama" en los espacios de color. Fue diseñado por Kodak, un gigante más del mundo de la fotografía (como os vengo diciendo, hacen un ruido tremendo, a las pruebas me remito) y tiene como premisa la de proporcionar una gama de colores lo más amplia posible. De hecho, su gama es tan enorme que supera en algunas tonalidades incluso al propio RGB, lo cual significa que algunos de los colores que es capaz de representar Prophoto son colores "imaginarios", es decir, irreproducibles por sistemas de impresión o proyección de imágenes. Otro de los problemas que tiene este espacio es que la enorme cantidad de matices de color que contiene obliga al usuario a trabajar en modo 16 bits; si no lo hiciera, podrían aparecer problemas de posterización y degradación general de la imagen. Sea como fuere, de todos los perfiles presentados este es el más completo y, por lo tanto, el que personalmente recomiendo para tomar las fotografías, si nuestra cámara lo permite. Si revelamos los RAW mediante programas como Darktable o Photivo, estaremos trabajando a 16 bits y ya tendremos tiempo de "comprimir" el espacio de color en futuras fases de edición.

Espacio Prophoto. Nótese como se sale por los azules y los verdes (fuente: Wikipedia)

 

Otros espacios de color

Aunque con estos tres espacios que he descrito tenemos más que suficiente para vivir una vida plena como fotógrafos, no está de más conocer algunos otros, que completan un ecosistema de perfiles de color bastante poblado.
Tenemos, por ejemplo, el Wide-Gamut RGB, diseñado también por Adobe, que es de los espacios "grandes", al estilo de Prophoto. Por cierto, que la palabra "gamut" es un anglicismo perfectamente inútil, pues es sinónimo de "gama" y podemos utilizar la palabra española sin problema. Se trata de un espacio de características similares a Prophoto, aunque más ajustado a la gama proporcionada por RGB. en cualquier caso, tenemos las mismas posibilidades de posterización si no utilizamos 16 bits en la edición de fotografía con este perfil.

Espacio de color Wide-Gamut RGB (fuente: Wikipedia)

Otro espacio que aparece de vez en cuando en determinados programas es el CIE 1931. El número, aunque pueda parecer sorprendente, corresponde con el año de su desarrollo, y es que cuando la gente iba todavía en velocípedos y biplanos ya andaban los matemáticos dándole vueltas al asunto del color. De hecho, CIE 1931 es la primera representación de este tipo, y es a partir de el de donde salen el resto, incluidos modos de color como CIE  Lab (este es el nombre completo del ya conocido modo LAB) o el propio RGB. Se trata, por lo tanto, del "abuelo" de los modos y espacios de color. Por si alguno tiene curiosidad, lo de "CIE" es un acrónimo de "Comission Internacionale de l´Eclairage" ("Comisión internacional de la iluminación", que por aquella época lo cool se llamaba en francés).

Espacio CIE 1931 (fuente: Wikipedia)
Uno más: Apple RGB. ¿O acaso pensábais que si Kodak, Hp, Adobe y Microsoft iban a tener sus perfiles los de la manzana podrida mordida no iban a tener el suyo? Pues sí, tenían el suyo propio, como buen gigante de la informática que se precie (y si los gigantes hacen ruido al caer, cuando Apple se dé la torta más nos vale que no nos pille delante). Y digo bien lo de "tenía" porque desde OS X 10.4 decidieron pasarse a SRGB, con el que comparte un parecido asombroso. De todas formas creo recordar haberlo visto como disponible en Photoshop, así que ya sabéis de dónde viene este espacio por si os lo encontráis por ahí.

Comparativa entre Apple RGB (líneas negras) y SRGB (líneas blancas). Nótese lo parecidísimos que son. Primos hermanos, vaya. (fuente: fotografidigitali)

Hay unos cuantos más, pero creo que no merece la pena mencionarlos, pues no son interesantes ni me sirven para continuar con el chiste del ruido de los gigantes, así que paso. Lo que sí que me gustaría añadir es un último gráfico con la comparativa de varios espacios de color superpuestos, para que podáis comparar de un vistazo:

Los diferentes espacios, uno dentro del otro. ¡Matrioska de color! (fuente: Wikipedia)

Flujo de trabajo con espacios de color

El concepto de "flujo de trabajo" tiene que ser algo asumido por cualquier fotógrafo, incluso aficionado, y abarca cuestiones que van más allá de la gestión de archivos, proceso de revelado, etc. En el terreno de los espacios de color, también hay que tener cierto orden para obtener los mejores resultados.
Si tenemos en cuenta todo lo visto hasta ahora, sobre todo lo relacionado con el follón de los dispositivos que aceptan o no determinados espacios, nos daremos cuenta de que existen diversas combinaciones "óptimas" según los aparatos que vayan a estar implicados en la toma, visionado e impresión de las fotografías. En el vídeo trato de proporcionar una guía sencilla para aclarar los criterios de selección de espacios en función del dispositivo y propósito, que se resumen en un par de conceptos básicos:
  1. Conoce las características de los dispositivos
  2. La información se puede perder, pero no recuperar
De este modo, y teniendo en cuenta estas dos máximas, la idea es intentar tomar las fotos con espacios "grandes" (Adobe o Prophoto) y  "comprimirlos" (SRGB) sólo si es necesario o desconocemos el perfil del dispositivo. Personalmente, tomo las fotos en Prophoto, aunque sé que mi monitor no va a representar ni de coña toda la gama (es un monitor barato que a duras penas representa SRGB); pero me da igual porque lo que me importa es conservar datos para que la imagen me dé más juego en el revelado. El paso siguiente es convertir el archivo RAW en formato .jpg y espacio SRGB si va a estar destinado a la web y en AdobeRGB si va a ser imprimido. Este es mi flujo personal, y se puede cambiar en función de vuestras posibilidades: quizá vuestras cámaras no dispongan de Prophoto, y tendréis que conformaros con AdobeRGB (no pasa nada, hay diferencia pero tampoco es el fin del mundo), o quizá tengáis un marco digital con soporte para AdobeRGB (¿existe algo así?) y podáis pasar los .jpg a este espacio para verlas en su máximo esplendor. Lo mismo pasa con las impresiones; yo imprimo en Adobe porque mando imprimir mis fotos en una casa donde sé que disponen de este perfil. Por eso recomiendo que os intereséis por este asunto con el personal de vuestra tienda de revelado fotográfico favorito; seguro que, si son buenos profesionales, estarán encantados de informaros sobre el espacio que utilizan en sus impresiones, no sin antes observaros con un gesto de respeto y admiración tras escuchar de vuestros labios una pregunta que seguro que no están acostumbrados a recibir.

Pero esto no es todo...

...En absoluto. Ya sabemos que los modos de color son abstracciones, que se ven concretadas en los espacios o perfiles de color. Sin embargo, el grado de "concrección" de los espacios de color sigue sin alcanzar la realidad propiamente dicha. Es decir, y  me explico más claramente: aunque nuestros dispositivos estén diseñados para soportar un espacio determinado, diversos factores hacen que en la vida real, existan sutiles diferencias en la forma de representar los colores en cada uno de ellos. Y esto ocurre incluso con modelos idénticos, debido a cuestiones como el uso, pequeños problemas en la fabricación, leyes de Murphy y seguramente alguna cuestión cuántica que se nos escapa. El caso es que necesitamos un paso más para que nuestros monitores e impresoras den información lo más real posible. Esto se consigue con el proceso de calibrado y perfilado, que consiste básicamente en analizar las características cromáticas y lumínicas de nuestros dispositivos (con unos aparatos que se llaman colorímetros, aunque hay opciones "baratas" que no requieren de hardware específico) y ajustarlos en un espacio de color  propio e intransferible. Generalmente estos espacios resultantes son muy similares a los que os he mencionado, aunque pequeñas diferencias no superiores al 2% o 3% pueden suponer distorsiones cromáticas visibles.
Este tema del calibrado será objeto del siguiente capítulo de la miniserie, donde analizaré las posibilidades que la plataforma Linux os ofrece para llevarlo a cabo sin problemas. Ya os adelanto que no es tarea sencilla, debido a varias causas. Pero se puede hacer.

Actualización: Gracias a un comentario de su autor, he localizado el interesantísimo blog OHWEB, cuya lectura os recomiendo en general. En lo que a este artículo afecta, echadle un vistazo a este otro que da otro punto de vista sobre los espacios de color sRGB y AdobeRGB. Sinceramente, viniendo de un diseñador gráfico profesional, conviene echarle un vistazo porque me parece una opinión bien afianzada en la experiencia.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Estilos Darktable: Earlybird


Otra vez al ataque con el asunto de los estilos en DT... En esta ocasión, reitero mis intentos de emular los estilos de Instagram, concretamente el revelado denominado Earlybird. Siendo sinceros, este es un filtro que me gusta bastante, y confieso que lo he usado con esta aplicación en bastantes ocasiones.
Los pasos ya los describo en el vídeo, así que, como de costumbre, añadiré algunos detalles a cada uno de ellos.
  • Colorear: He elegido un color concreto (el famoso #BE9B41), no por nada en especial, más bien porque en los tutos que me he tragado para conseguir el efecto usan casi siempre esta tonalidad concreta. Por cierto, que esto de los colores html es un mundo que me encanta... el conocimiento de esos esotéricos códigos que encierran tonalidades casi mágicas es algo que siempre me ha fascinado en los yutuberos dedicados a los tutoriales sobre fotografía. Aunque, propiamente hablando, los códigos html en realidad se deberían llamar códigos hexadecimales, aunque este es un tecnicismo; detalles sobre los códigos html para los colores los podéis encontrar aquí. Siguiendo con el efecto en la foto, este color aporta una tonalidad que, añadida al modo de fusión multiplicar, contribuye a "calentar" la imagen. En otras palabras, aliminamos dominantes azuladas y aumentamos dominantes amarillas y anaranjadas, realzando en buena medida los tonos de piel. En este sentido, este estilo resulta especialmente recomendable para los retratos.
  • Zonas de color: He usado este efecto con el objetivo de desaturar la foto. Aunque podría haber elegido otras opciones, me quedo con esta porque puedo desaturar la forma selectivamente en el caso de que sea necesario. Esto es especialmente importante para mantener ciertos colores importantes, como el color de ojos en determinados retratos. 
  • Viñeteado: Esta vez he utilizado la viñeta de DT, contra la que tengo ciertas reservas, pero que en este caso viene bastante bien. Eso sí, utilizo la táctica de fundirla con el modo solapar, lo cual ya sabemos que es un pelín radical. Si no os gusta esta solución para "maquillar" la viñeta de DT, podéis probar con la viñeta en modo normal, que luego se verá afectada en su tonalidad por el siguiente plugin, con lo cual no queda tan "impostada) como en otras ocasiones. 
  • Variaciones Tonales: En realidad, si tuviese disponible el filtro colorear, probablemente habría experimentado con el, aunque ya sabéis que los filtros en DT son de un sólo uso. Una pena... En cualquier caso, ya hemos ido viendo como el echo de que los filtros puedan ser redundantes viene bastante bien para este tipo de problemas. El caso es que uso este plugin no para crear un "split-toning", sino para darle una coloración rojiza a los medios tonos y respetando las altas luces. Como de todas formas voy a usar el modo media (que sirve básicamente para eso), aprovecho para subir los valores al máximo. El resultado de este proceso es más o menos el buscado, por lo que este truquillo sirve bastante bien al final. De hecho, esta es una de las pocas diferencias importantes que separan el proceso de creación de este estilo del que se puede emplear en otros programas, como Photoshop, donde lo que se hace básicamente es añadir una serie de capas de color con diferentes tonalidades y modos de fusión.
  • Opcionalmente y en función de la fotografía: Si el contraste tras añadir la viñeta en modo solapar es insuficiente, podemos corregirlo con curvas o niveles, que para algo los dejo libres en los estilos. También viene bien, como de costumbre, un toque de ecualizador. En algunas fotografías, además, no es tan buena idea lo de desaturar, por lo que podemos ir corrigiendo la coloración de la fotografía con la opacidad de los diferentes plugins. 
Una vez más, un estilo sencillo y fácil de replicar (y sobre todo, accesible para crear infinitas variables tomándolo como inspiración), que dejo a vuestra disposición para que hagáis lo que queráis con el. Por cierto, que estoy barajando una pequeña "sorpresa" con este tema de los estilos. Atentos a vuestro blog predilecto...

Coñe, que me dejaba lo más importante, ¡el enlace de descarga! Aquí lo tenéis, como siempre, botón derecho y "guardar archivo como..."

Descargar estilo Earlybird
Earlybird 1.1 (para la versión 1.1)

¡Ah! Y un "antes y después", para no fallar a la tradición:
Con esta fotografía queda bastante majo el efecto, ¿verdad?

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Mayéutica Socrática


Como veréis en este propio vídeo (y espero y deseo que la redundancia no eche atrás a ningún lector o vidente) el tema de este ente audiovisual nace de la mejor de las estrategias comunicativas conocidas por el ser humano. A saberse, la capacidad para hacer preguntas y responderlas (aunque tras cinco años de duros estudios filosóficos acabe por creer que la parte de la respuesta es siempre generadora, irónicamente, de más preguntas) y es que, en cierto vídeo por este blog presente hacía un llamamiento poco secundado para generar el clásico youtuber de las preguntas y respuestas (recurso fácil, por otro lado, para dar contenidos a un canal cuando no sabes que hacer y dejas, de esta manera, que el trabajo intelectivo te lo hagan los videntes).

Como en mi canal somos pocos pero selectos, la pregunta que se me efectúo (solo una, si, ¡¿qué pasa?!) no pudo tener la mayor de las punterias. ¿Porqué cojones empezaste a hacer vídeos? (no con esas palabras pero, con el mismo énfasis) Curioso, por cierto, es el nombre del autor de esta pregunta "Videozzz" ¡Un saludo!
Con respecto a  la respuesta a la pregunta; mejor os veis el vídeo, qué coño.  Por otro lado, y para no dejaros con ganas de esta gran y flamante prosa mía, añadir un poquito de información a alguna de las palabras que suelto en el vídeo (que aunque lo veáis con cortes yo grabo todo de seguido como un macho y luego corto como licencia poética, no como esos otros Vlogers afeminados que hacen vídeos con guión ¡Maricas!).  Pues, como digo en el maldito vídeo (¿os habéis fijado en mi capacidad para ir cabreándome yo solo y sin motivo a lo largo de mis textos?), mi primer gameplay que se conserva (hubo anteriores, incluso anteriores a la existencia de Youtube) se trata de un Videofrag compartido con mi hermano del juego Rainbow Six Vegas.  Grabado como la mierda y con música con derechos de autor (para que veáis que yo ya hacía vídeos por placer antes de que Willyrex acabase la primaria), aquí tenéis mi primer JAMEPLAI:


Crear listas rápidas en Ubuntu 12.10


Tras unos días de descanso en el equipo, me vuelvo a poner manos a la obra, no sin antes agradeceros a todos el interesante debate generado tras mi último artículo, que ha dado mucho más de sí de lo que había imaginado... Os aseguro que intentaré averiguar qué hay detrás del desbarajuste de precios de Aftershot, aunque apuesto a que los de Corel me tienen señalado como persona non-grata...
En el vídeo-artículo de hoy voy a aportar una manera de editar las "listas rápidas" del lanzador de Unity en Ubuntu. El entorno Unity ha sido objeto de críticas virulentas desde su nacimiento como shell para netbooks allá por la versión 10.10. Aventurándome a interpretar el porqué de este rechazo, yo diría que se debe a una diferencia esencial con respecto a otros escritorios del ecosistema Linux: su escasa (o nula) capacidad de configuración. El entorno es como es, apenas se puede cambiar, y los usuarios veteranos del sistema del pingüino no están acostumbrados a imposiciones de este tipo. De todas formas creo que en la actualidad Unity tiene varios factores a su favor que, al menos en parte, le "redimen" por este pecado de su pétrea construcción: Es un entorno útil, que bien manejado (el teclado es la clave) se convierte en una poderosa herramienta de acceso inmediato a cualquier aplicación, fichero o comando. También creo que puede ser una buena puerta de entrada para usuarios noveles a los que "les entra por los ojos" este entorno de transparencias y botoncitos, y que no necesitan configurar nada porque los de Canonical ya lo han hecho por ti. Para gustos hay colores, ya se sabe. Creo que mi opinión ya la conocéis: Unity me mola, como me molan otros entornos. No creo que en la actualidad haya un escritorio "malo" en Linux. 
A lo que vamos: la configuración de las listas rápidas es sencilla si sabemos en qué consisten. En realidad, las listas rápidas (esas opciones que aparecen si apretamos el botón derecho del ratón sobre alguno de los lanzadores de la barra lateral) no son más que comandos que activan funciones específicas de la aplicación de que se trate. Estos comandos son idénticos a los que se pueden activar desde la terminal, por lo que la respuesta es sencilla; necesitamos conocer qué comandos sirven para cada aplicación y qué manera hay de incluirlos en la lista rápida de dicha aplicación. 
Para lo segundo lo tenemos muy sencillo con el programa que os recomiendo en el vídeo: Ubuntu Tweak. Si no lo conocéis ya estáis instalándolo, es una herramienta con la que configurar múltiples elementos de Ubuntu, de una forma sencilla y atractiva visualmente. Y tenemos que estar agradecidos de que el programa siga disponible, después del "renuncio" de su autor tras la salida de Ubuntu 12.10.
Ubuntu Twea, un must have

Afortunadamente, Ubuntu Tweak sigue en la brecha como "navaja suiza" para aquellos que no conozcan formas más avanzadas de "tunear" su distribución. La instalación es bien sencilla: sólo tenéis que ir a su página oficial y descargaros el programa, que en la actualidad anda por la versión 0.8.2. De momento no voy a profundizar en las múltiples opciones de este programa, aunque quizá me extienda más sobre el en el futuro. Me voy a quedar con el tema de este artículo, para el que nos tenemos que ir a la pestaña de administración y seleccionar el Editor de listas rápidas. El procedimiento para añadir nuevos elementos de listas ya lo describo en el vídeo, así que no me enrollo.
Las listas rápidas listas para ser editadas

Lo interesante es que esto de las listas rápidas nos sirve de rebote para conocer otra de las posibilidades del bendito terminal de Linux, el comando "man". Mediante este comando, seguido del nombre de la aplicación que queramos conocer, activamos un pequeño manual (de ahí el nombre, "man") que nos brinda información sobre las opciones "extras" con las que podemos ejecutar el programa desde el terminal.
En ese sentido, creo que el vídeo también deja las cosas claras, así que voy a aprovechar el artículo para un pequeño truco de regalo: no todas las aplicaciones que tenemos instaladas disponen de un manual en terminal como el que os he comentado. ¡Pero no está todo perdido! También podéis probar este comando:
nombre de la aplicación -Lo que te dé la gana
Esto en realidad es medio coña, pero a veces funciona. De hecho, la opinión generalizada de los expertos en Linux, es que si una aplicación no cuenta con su "man", es que es un truño mal hecho. Digamos que es algo así como un elemento de "protocolo", una deferencia que el desarrollador tiene con la comunidad, en aras a facilitar el uso y conocimiento de su programa. El caso es que esto me ha ocurrido con algún que otro programa, y probando, probando, me he dado cuenta de que se puede "forzar" a algunos programas para que "escupan" sus detalles de funcionamiento. ¿No os lo creéis? Mirad lo siguiente:
 
Esta es la forma que tiene Linux de decir: "¿lo qué, cómor?

Como veis, en este caso lo he probado con la aplicación Everpad, que no dispone del dichoso "man", pero devuelve los comandos si introduces cualquier chorrada después de un guión. Esto no desplegará una información tan detallada como el anterior comando, pero al menos podremos conocer las opciones disponibles para su activación en el terminal o en las listas rápidas. Sé que alguno de vosotros, conocedor más profundo de Linux, debe estar partiéndose de risa viendo este truco, pero a mi me ha funcionado, ¿vale? Pues eso. Bromas aparte, si alguien conoce alguna forma más ortodoxa que pueda servir de alternativa a "man", que lo comente y actualizo.
Moraleja: Como me mola matar dos pájaros de un tiro, sacamos dos conclusiones; la primera, que lo de las listas rápidas es una buena idea pero también podrían ayudar un poco a la gente a conocerla mejor. La segunda, que siempre tenemos disponible el terminal para iniciar aplicaciones o lo que nos dé la gana. Practicar con el terminal siempre es recomendable, al final es el programa más fiable que existe. 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Revelado Digital en Linux: Aftershot Pro (actualizado)



ACTUALIZACIÓN IMPORTANTE DE ESTE ARTÍCULO
Como bien indica Sergio Álvarez en un comentario a este vídeo en Youtube, el precio de venta de este programa es sensiblemente mayor en la tienda virtual de Corel España. Lo cojonudo es que la diferencia entre el Aftershot americano y el español es exactamente cero, ni siquiera está traducido a nuestro idioma, y eso sería lo único que remotamente podría justificar la subida de precio. O si sólo pudiese ser adquirido en versión física, con su cd, su libro de instrucciones... entonces quizá algún arancel de importación podría justificarlo, pero es que ¡es un puto jodido puñetero programa, qué narices se han creído! Así que, con vuestro permiso, en las conclusiones debo rectificar y señalar que por el precio que tiene no merece la pena. Si alguno de vosotros entiende de estas cosas, y sabe si es posible comprar directamente en la tienda americana, con precios americanos, se lo agradecería. De todas formas, ya veis lo que pasa con el software privativo, cuando menos te lo espera te la enchufan. Es lo que hay. Manda narices... Gracias a Sergio Álvarez (pedazo de fotógrafo, por cierto) por el aviso.  

Pues aquí tenemos el primer video-artículo dedicado a software privativo... Quizá a alguno de vosotros os resulte raro, o incluso se pueda sentir decepcionado por el tratamiento a programas cerrados o comerciales. De veras que lo siento si es así, y en modo alguno mi pretensión es la de renegar de toda clase de software, sea privativo o no. Soy de los que opinan de que si es libre, mejor, y si funciona bien, mucho mejor. Pero no me considero un apologeta ni tengo un posicionamiento muy claro respecto a la moralidad absoluta de unos frente a la inmoralidad absoluta de otros. Este es un tema complicado, respecto al cual quizá dedique un artículo específico en otra ocasión. Resumiendo, creo que en realidad todos, de una manera u otra, nos beneficiamos en algún momento de ambos "frentes". Hay quien usa y disfruta de Linux en el ordenador pero tiene una consola privativa de Sony o Microsoft, lo cual me parece lógico y perfecto. Hay quien usa Windows para trabajos de usuario "normal" (lo cual ya me parece menos lógico, pero es mi opinión solamente) y luego disfruta de un flamante smartphone con tecnología Android... en mi caso particular, tengo un poco de todo, PC con Linux, consola Xbox, y teléfono Apple. Vamos, que sería una desvergüenza por mi parte ir por la vida de Stallmann.

Aftershot Pro 

Así que sin más reflexiones paso a describiros un poco más en profundidad este programa que, en mi opinión, podría ser una buena alternativa de pago a la solución que definitivamente recomiendo, Darktable para revelar y Gimp para algún retoque concreto (y aquí las ideas las tengo absolutamente claras).
Este Aftershot Pro (¿Porqué los programas de pago tienen casi siempre ese sufijo "pro", es necesario que nos hagan creer que somos más profesionales por pagar? En fin) parte de un antiguo desarrollo de software que quizá algún veterano recuerde, Bibble. Este Bibble fue durante años una auténtica referencia en revelado digital bajo soporte Linux (la única privativa que había disponible, vaya), y gozó de un relativo éxito. Quizá esa fuera la razón para que la compañía Corel decidiera un movimiento de ajedrez empresarial adquiriendo la pequeña compañía canadiense Bibble, y lanzar al mercado básicamente el mismo programa con diferente nombre: y ahí tenemos a Corel Aftershot Pro. El lanzamiento oficial del programa fue a principios de este año, con un precio inical al principio de 100$ que se ha ido rebajando hasta los 50$ actuales. La calidad del producto y sobre todo su precio pretenden ser una competencia clara a las referencias del campo, a saber: el gigante Adobe y sus estrellas Lightroom y Photoshop (sobre todo el primero, en cuanto a competencia directa se refiere). Me imagino que la bajada de precio ya es un indicador en sí mismo de cómo les ha salido la jugada a los de Corel... y es que eso de darse de tortas con un gigante es lo que tiene, que te puede caer una colleja de mucho cuidado.

Interfaz y Plugins

En cuanto a las características generales del programa, nos encontramos con una interfaz de usuario muy simple y sin demasiadas florituras. De hecho, tiene un aspecto en mi opinión un tanto "tosco". La interfaz emplea un tono gris para tratar de no contaminar con brillos la tonalidad de la fotografía editadas, lo cual es una buena idea pero quizá sea un gris demasiado oscuro.

Interfaz de Aftershot Pro
La distribución de los panales del programa sigue la norma marcada por otros como Lightroom o el mismo Darktable: ordenación en paneles alrededor de una ventana central que actúa como visor de la fotografía. De todas formas, la estrategia de ordenación de los diferentes plugins difiere entre Aftershot y Lightroom o Darktable: si en estos últimos nos encontramos con diferentes apartados dedicados a tareas diferenciadas (en DT la Mesa de Luz, Cuarto Oscuro y Captura), aquel intenta que todos estén accesibles en la misma vista. Para evitar la consiguiente superpoblación de plugins en la interfaz, los diseñadores de Aftershot han optado por ordenarlos en pestañas que se disponen verticalmente a los lados izquierdo y derecho. No es mala solución, aunque en mi opinión no es demasiado estética. Los paneles visibles son los siguientes (ver la siguiente captura de pantalla para localizar los módulos de acuerdo a la numeración que proporciono):
  1. Acciones de clasificación: las tradicionales; estrellitas, banderitas, etc. Tiene un opción de filtrado según criterios conocidos como nombre, fecha, iso, apertura, etiqueta...
  2. Módulo de Gestión: agrupa en pestañas los plugins que se encargan de la navegación por carpetas (Fyle System), catálogos, búsqueda avanzada por datos EXIF (Library), y salida e impresión (output).
  3. Ventana central.
  4. Barra de navegación y capas: Podemos cambiar la vista de la ventana central, de modo que pueda actuar como la Mesa de Luz de Darktable. Dispone de varias modalidades de miniaturas. También desde aquí se accede al módulo de capas, del que hablaré después.
  5. Módulo de edición: Aquí se agrupan los plugins de revelado como tal. Igual que ocurría en el módulo de gestión, los plugin se agrupan en pestañas según su función y/o procedencia: Standard para los plugins básicos; color para la corrección cromática, tone para la iluminación; detail para tareas de mejora como el enfoque, el ruido o las correcciones de lente; metadata para comprobar la información EXIF y añadir etiquetas y plugins 1, que contiene un pequeño conjunto de plugins extra que complementan a los anteriores y pueden ser ampliados desde la web de Corel
  6. Zona "Cajón de sastre": con botones para muy diversas tareas, como el encuadre, selección de color, tipo de selección, zoom, etc. 
  7. Tira de imágenes: Con una curiosa disposición vertical, nos permite acceder rápidamente a las fotografías que se encuentran en la ubicación que elijamos (carpeta o sesión). 
Radiografía de la interfaz (clic para ampliar)

Calidad de revelado

En lo que respecta al revelado en sí, creo que Aftershot dispone de suficientes opciones para controlar el proceso de revelado de una forma bastante completa. La calidad general es buena o muy buena en ocasiones, y cuenta con algunos plugins de funcionamiento reconocido, como Noise Ninja para el manejo del ruido. En cuanto al trabajo sobre la luminosidad, me gusta el resultado en el manejo de las sombras y el contraste, aunque juraría que la gestión de las altas luces no es tan buena. Creo que en ese sentido estoy más acostumbrado a la forma de trabajar de DT. De todas formas, en general es aceptable. La edición del color, por otro lado, resulta más floja; contamos con deslizadores de tono, saturación y luminosidad, aunque creo que la manera de seleccionar el color se queda un poco corta. Conviene destacar en este sentido el excelente trabajo que hace DT al disponer de selecciones basadas en criterios HSV (tono, saturación, brillo), y no sólo en H (tono) como ocurre con  Aftershot. De todas formas, si aceptamos esta limitación, no da malos resultados, aunque el trabajo se hace más complejo y seguramente tendremos que tirar de capas para completarlo.

Revelado local

En este punto si que reconozco que los chicos de Corel han hecho un trabajo más que digno. Contamos con una sencilla herramienta basada en el uso de pinceles y capas para trabajar por zonas, algo que no me cansaré de decir que es fundamental para completar un revelado digital (o analógico, vaya). Podemos duplicar la imagen las veces que sea necesario, para aplicar diversas correcciones y fundirlas con la fotografía original, completa o parcialmente. Para la edición local tenemos un sencillo pincel y un par de opciones más que vienen a ser un híbrido entre selecciones y pinceles. También tenemos pinceles específicos de reparación y clonación, y podemos controlar la opacidad de cada capa. No está nada mal, y lo más importante es que los resultados, con un poco de maña, pueden ser excelentes. Sin embargo, echo de menos algunas cosas en este módulo para que sea perfecto; lo comentaré más adelante.

Ventana de selección de capas y modos de selección

Pros y contras de Aftershot pro

Reconozco que cuando hago una revisión de software libre suelo ser bastante generoso al valorar sus virtudes y defectos; es algo natural y difícilmente controlable, pues soy consciente del esfuerzo de sus desarrolladores, que no reciben casi nunca nada a cambio de sus desvelos diseñando y programando nuestras aplicaciones. Aquí no me voy a andar con chiquitas; este es software de pago, y si pago, quiero herramientas buenas y completas. No hay medias tintas en esto, pues se supone que el desarrollo de este software está llevado a cabo por profesionales seleccionados y que trabajan a tiempo completo sobre la aplicación, y por lo tanto es razonable exigir un grado alto de estabilidad, robustez, potencia y calidad. En el caso de Aftershot tenemos una de cal y una de arena, que, desde mi punto de vista, se puede describir fácilmente en vario puntos; a continuación, los que creo que hacen de Aftershot una opción válida y "comprable":
  • Excelente velocidad en el renderizado de las imágenes. Esto me ha sorprendido muy gratamente; el trabajo se hace increíblemente rápido, y el zoom sobre la imagen es muy suave. 
  • Muy completas opciones de salida e impresión: otro punto fuerte del programa. Cuenta con todo lo necesario para codificar nuestros RAW en archivos comprimidos o prepararlos para su salida a impresión, controlando su tamaño, densidad de píxeles, formato, etc. Bien por Corel en este apartado. 
  • Plugins ampliables: El programa goza de un número aceptable de plugins en su edición básica, que pueden ser ampliados desde la página web con plugins gratuitos o de pago. Genial, nunca está de más otro plugin. 
  • Edición por zonas: Fundamental y bastante bien resuelta. Y, sobre todo, da buenos resultados. Poder trabajar con una tableta gráfica es un verdadero placer y además es divertido, cuando puedo hacerlo me siento como un crío jugando con lápices de colores. 
...Y ahora los que no me gustan un pelo:
  • Edición del color: no me gusta este plugin; no hace mal trabajo, pero, como digo más arriba, está incompleto y es demasiado simple. No es suficiente con hacerse llamar "Pro", hay que demostrarlo.  
  • ¿Cómo es posible que, trabajando con capas, no disponga de modos de fusión? Increíble error. Sencillamente no lo entiendo. Aunque lo cierto es que otros programas, como Lightroom, tampoco tienen modos de fusión... Quizá estoy demasiado enamorado de DT, pero es que una vez que conoces los modos de fusión, te sientes un poco perdido si no dispones de ellos. En cualquier caso, mal por Corel en este punto, teniendo capas y escalas de opacidad, no tiene sentido no añadir modos de fusión. 
  • Pinceles... o mejor dicho, "el pincel". En realidad no es necesario un abanico de pinceles como en Gimp o Photoshop, pero se echa de menos alguna posibilidad de ampliación.

Conclusión

Pues no la tengo del todo clara... Creo que ya el hecho de que esté disponible para Linux de forma nativa es un punto a tener en consideración, habida cuenta del escaso o nulo interés que las grandes empresas informáticas ponen en nuestra plataforma de trabajo. En este sentido, puede ser una herramienta interesante para algunos, sobre todo, creo yo, por la inteligente inclusión de todas las herramientas necesarias para llevar a cabo un procesado completo en fotografías "estándard": tiene una buena capacidad de gestión de archivos y etiquetado; el proceso de revelado es bastante bueno y rápido; la edición por zonas es un caramelo que siempre apetece probar; el módulo de salida es muy completo y más que suficiente para que Aftershot se encargue de las tareas de preparar una imagen para su impresión o compresión en .jpg y otros formatos. Por otro lado, el precio actual es una verdadera ganga; por el coste original quizás no lo recomendaría, pero por 50$ la cosa cambia, y no supone un desembolso en absoluto elevado para lo que se suele pedir por esta clase de software.
Aunque siempre hay un "pero"... y ese "pero" es la cantidad de opciones de que disponemos libre y gratuitamente. En ese terreno, Aftershot Pro cuenta con una dura competencia representada por DT, Photivo, o el mismo Gimp como complemento a estos. En términos generales, estos programas combinados superan en calidad y capacidad a Aftershot, y son gratis. La decisión está en vuestras manos. Este que os habla está pelado del todo, así que no me lo tengo que pensar demasiado... de momento sigo con el Software Libre.