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viernes, 1 de noviembre de 2013

Vídeo-Distro #21: Ubuntu 13.10 Saucy Salamander



Una de las ventajas de hacer las cosas con retraso es que dispones de un espacio de plácida comodidad en el que se pueden hacer las cosas sin prisas y con algo más de detalle. No hagáis caso a este homenaje a la procrastinación: Esta vídeo-distro debería estar lista hace unos cuantos días pero sencillamente no he encontrado tiempo para editar los vídeos; en vuestras manos dejo si preferís la excusa barata o la justificación cínica. 




Ubuntu 13.10 es probablemente la versión más aburrida de la distro de Canonical que me he encontrado, algo que me ha sorprendido porque pensaba que nada iba a poder superar a su inmediata predecesora, la 13.04... Se podría especular sobre las razones de este repentino conservadurismo con el que la compañía de Shuttleworth nos adormece desde hace un tiempo, aunque me atrevo a apostar a que los esfuerzos por crear un escritorio "convergente" están ralentizando más de la cuenta el desarrollo de la versión "tradicional" del escritorio. Esto tiene dos consecuencias: de cara al marketing la cosa es bastante grave, pues resulta difícil vender un producto que se parece demasiado a lo que viene a sustituir (lo cual pone en entredicho la política de actualizaciones semestrales tradicional de Ubuntu, que no dejaba de ser una estrategia publicitaria bastante inteligente pero que deja de tener sentido o incluso se vuelve contraproducente); de cara al usuario de a pie, no son malas noticias del todo, pues menos cambios suponen, necesariamente, mayor estabilidad. En este sentido, esta salamandra me tenía preocupado hace unos meses, cuando se sucedían las noticias en torno a los cambios revolucionarios que se anunciaban día sí, día también. Al final todo ha quedado más o menos en nada, con lo que lo que nos encontramos es una poco ambiciosa revisión de Ubuntu 13.04 con algunas cosas que, a su vez, debían encontrarse en la versión de abril y que tuvieron que esperar a octubre. 

Instalación


Ubiquity sigue funcionando sin problema alguno y demostrándonos que es la referencia de los instaladores "para novatos" en el mundo Linux. Como últimamente me lo estoy encontrando en muchas vídeo-distros, no voy a profundizar en su análisis, que os dejo en vídeo como de costumbre. La única novedad es la inclusión de un formulario para activar nuestra cuenta de Ubuntu One durante la instalación, algo de agradecer si somos usuarios de este servicio. En cuanto al tamaño de las ISO y del sistema, tampoco hay demasiadas novedades: algo más de 800 Mb para nuestros pendrives o DVD (adiós definitivo a los CD de 750 Mb de toda la vida), y algo más de 8 Gb para nuestros discos duros, que convierten a esta distribución en un peso "semipesado". Vamos, que ni ligero ni pesado, una medianía, como quien dice.




Lo peor


Os lo podéis imaginar: esta distribución no aporta prácticamente nada interesante, y la sensación de decepción impregna todo lo relacionado con Ubuntu desde que la salamandra asomó la cabeza. Si a esto le unimos la nueva política de soporte de versiones, reducida a 9 meses para las "no LTS", a uno se le van quitando las ganas de actualizar cada medio año. Además de ello, nos encontramos con pequeños errores que pueden llegar a resultar bastante molestos, os resumo los que he ido localizando, y os enlazo a las soluciones (si las hubiere):
  • El applet "Indicator Sysmonitor" se arranca con un icono de error, afeando la barra de indicadores. Por lo visto, en el nuevo diseño de esta barra han impedido que un applet aparezca sin su consiguiente icono, con lo que en el caso de que falte, automáticamente aparece  un indicador de error en la barra. La solución es sencilla, basta con editar un archivo de configuración y añadir un icono transparente para engañar al sistema, como podéis ver en este enlace (en inglés). 
  • Hay algunos problemas con el funcionamiento del Menú Global en algunas aplicaciones, especialmente con Gimp. De vez en cuando deja de responder, y el comportamiento es un poco errático: a veces aparecen los menús pero no responden al click del ratón, y otras veces ni siquiera aparecen. La solución suele ser dejar pasar unos segundos para que el menú recupere su "consciencia". También parece que funciona minimizar la aplicación y volver a maximizarla. 
  • El error relacionado con X264 y la grabación de escritorio se soluciona instalando unos cuantos paquetes con versiones actualizadas de este codec, aunque parece que es un bug ya solucionado. A buenas horas...
  • La archiconocida plataforma de videojuegos Steam no tiene, que yo sepa, un cliente disponible para la nueva versión en el Centro de Software, por lo que tendremos que tirar un poco de terminal para instalarlo. Las instrucciones están aquí (en inglés).

Lo mejor


¿Deprimidos por el panorama? Bueno, la cosa no es tan mala, hay algunas cosas que han mejorado bastante. El rendimiento, por ejemplo, es bastante superior que en las versiones precedentes, lo cual es de agradecer. Por lo que he comprobado, no obstante, sigue sin ser una distro ligera, de modo que los que tengamos ordenadores poco potentes tendremos que seguir buscando alternativas o acostumbrarnos a un ordenador que se sigue arrastrando (pero menos que antes, eso sí) como una salamandra. También es de agradecer que hayan incluido, por fin, las prometidas smart scopes, que le dan un punto de interés al Dash de Unity. Su funcionamiento es bueno y con un ordenador medianamente decente van bastante ligeras, y lo cierto es que si elegimos las que nos interesan esto de las smart scopes se puede convertir en una forma inteligente de buscar información de manera rápida. Sigo esperando a que me demuestren que son verdaderamente "smart" (inteligentes), me temo que tendré que esperar para comprobar que no es otra maniobra de marketing.

¿Queréis Scopes? ¡Tomad Scopes!


Otra cosa que mejora, también relacionada con el Dash, es la respuesta del tablero cuando introducimos búsquedas con el teclado, ahora parece que sí funciona de forma correcta y podemos navegar rápidamente con las teclas de dirección tras introducir un término. No sé si a vosotros os pasaba, en mi caso y hasta ahora, cada vez que introducía el término y tocaba las teclas de dirección el Dash parecía perder el foco, lo que me obligaba a usar el ratón y aumentaba mi nivel de indignación con las chapuzas de Canonical...
A pesar de lo que podáis creer, Ubuntu 13.10 da buenas sensaciones en uso intensivo. El funcionamiento es bueno en casi todas las circunstancias (ver apartado anterior para las excepciones), y la estabilidad es francamente llamativa (he encontrado más errores en la actualización que en la instalación desde cero, lo habitual). Parece que Unity está alcanzando poco a poco un momento de madurez, y una vez que te acostumbras a la interfaz la echas de menos en otros escritorios. 

 En resumen


Luces y sombras en esta nueva versión de Ubuntu. Estoy convencido de que si no nos hubiesen vendido las campañas de Xmir, Qt y demás zarandajas, estaríamos todos celebrando con alegría el advenimiento de la salamandra, pues las mejoras son notables en bastantes terrenos. Sin embargo, el hecho de que esta versión constituya una renuncia a las novedades anunciadas le resta brillo a lo verdaderamente importante. Moraleja: cuando Linux se mezcla con el mundo del mercadeo y se aleja de sus usuarios, la cosa se empieza a torcer. Esperemos que 14.04 nos levante el ánimo a todos...



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