Algún día tenía que ocurrir. Décadas después de mi última humillación matemática, vuelvo a enfrentarme a mis miedos y a ponerme delante de estos terroríficos numeritos que casi terminan con mi adolescencia. ¿Pensáis que exagero? Os contaría historias sobre mi fobia a las mates, pero terminaríais por perderme el respeto, os lo aseguro. Pero vamos al lío: os traigo un sencillo programa para trabajar las fracciones, que se llama Kbruch.