Esta semana os traigo un estilo en el que intervienen unos cuantos elementos interesantes y de los que suelen provocar más inquietudes, dudas y uñas mordidas: los modos de fusión. El resultado es un pelín estridente, aunque, como de costumbre, con los convenientes ajustes se puede adaptar a prácticamente cualquier tipo de fotografía, sobre todo, en mi opinión, aquellas que tengan algún defecto de exposición. Esto último es un consejo bastante útil: si la foto está mal tomada, dale una oportunidad con revelados más "salvajes"; quizá de ese modo le puedas dar una salida original a un RAW que, de otro modo, pasaría a mejor vida en la papelera de reciclaje...