Una de las ventajas de hacer las cosas con retraso es que dispones de un espacio de plácida comodidad en el que se pueden hacer las cosas sin prisas y con algo más de detalle. No hagáis caso a este homenaje a la procrastinación: Esta vídeo-distro debería estar lista hace unos cuantos días pero sencillamente no he encontrado tiempo para editar los vídeos; en vuestras manos dejo si preferís la excusa barata o la justificación cínica.