Si el otro día os ayudaba a dejar boquiabiertos a vuestros allegados con el efecto Tilt Shift y un poquito de Darktable, hoy vamos a continuar con la sesión de anonadamiento con otro efecto no menos famoso: el efecto Ken Burns. Desde luego, si yo me llamase así, estaría todo el día con la coña: "me llamo Burns... Ken Burns" al estilo Bond. Ejem. Me centro.