Esta es una de las ocasiones en las que, por suerte o por desgracia, no puedo dedicar el artículo del blog a divagaciones varias sobre lo divino y lo humano, sino que voy a tener que dar un poco de información extra para completar el asunto que trato en el vídeo. El motion tracking es una técnica compleja, y el flujo de trabajo en Cinelerra es un pelín, cómo decirlo... psicopático... sí, esa es la palabra. Ea, vamos al turrón.