A pesar de los pesares, aquí sigo con más tutoriales, espaciados en el tiempo como os había augurado... en esta ocasión os traigo un nuevo análisis de las numerosas distribuciones Linux que circulan por la red. Por cierto, soy consciente de que me he dejado en el tintero la vídeo-distro dedicada a Ubuntu 13.04, aunque viendo la cobertura que se le da a Canonical pienso que merece la pena echarle un vistazo a otras opciones más "minoritarias". Hoy le toca el turno a Zorin OS.
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jueves, 27 de junio de 2013
jueves, 21 de marzo de 2013
Sistemas Virtuales #4: Cómo activar la pantalla a 16:9 fullscreen (1 de 2)
El capítulo de hoy es de obligada lectura (y visionado) si queremos sacar el máximo partido a nuestros sistemas virtuales. En realidad, la instalación "básica" de un sistema operativo en VirtualBox provee de características igual de básicas. De hecho, aunque el enfoque que le doy al vídeo está orientado a conseguir una mayor resolución de pantalla para el sistema invitado, los "guest additions" nos proporcionan un montón más de cosas. Veamos qué es eso de las guest additions y para qué sirven.
Guest Additions
Los "añadidos para invitado", que así se podría traducir el nombre, son un conjunto de controladores que proporcionan funcionalidades avanzadas a nuestros sistemas, orientados prácticamente todos ellos a la mejor comunicación entre el sistema virtualizado y el real, y a la comunicación de aquel con el hardware de nuestro equipo. Entre las funcionalidades más destacadas de los guest additions están las siguientes (la información completa podéis encontrarla en el manual de VirtualBox, eso sí, en inglés):- Integración del ratón: Teóricamente, debemos instalar las guest additions para que el ratón funcione en ambos sistemas operativos sin necesidad de atajos de teclado que lo permitan. No obstante, es probable que en vuestras virtualizaciones no necesitéis instalar nada para que esta característica funcione.
- Mejor soporte de vídeo: Además de permitirnos aumentar las capacidades de resolución de los sistemas invitados, nos ayudará a obtener aceleración 3D para el software del sistema virtual y su entorno de escritorio. De todas formas no echéis las campanas al vuelo, la aceleración gráfica está bastante limitada.
- Sincronización horaria: Sincroniza el reloj del sistema principal con el del sistema virtual, en el caso de que no estén sincronizados por cualquier motivo.
- Ventanas, carpetas y portapapeles compartido: Esto dependerá de cada sistema que virtualicéis y del sistema anfitrión, pero en general podemos disponer de un sistema de comunicación entre ambos sistemas con el que poder compartir información entre ambos. Esto es especialmente práctico si le vamos a dar un uso intensivo a nuestro sistema virtual.
Instalación
El problema viene a la hora de la instalación. Teóricamente es tan sencillo como seleccionar el menú "dispositivos" en la ventana del sistema virtualizado, y en el hacer clic en "instalar guest additions":
Desgraciadamente, mi experiencia en este sentido es clara: este método funciona bastante bien en sistemas operativos de Microsoft, pero no tan bien en los del pingüino. No entiendo muy bien la razón; el caso es que generalmente tendremos que hacer más cosas, las cuales dependerán de los paquetes de compilación que tengamos instalados en nuestro sistema invitado.
Debo admitir que he visitado decenas de páginas buscando información consistente sobre este asunto. Al final lo que me he encontrado es una abigarrada colección de trucos y combinaciones de paquetes que los diferentes usuarios han tenido a bien compartir con la comunidad. En general el paquete que todo el mundo dice que hay que instalar es dkms, que es un programa que sirve para compilar módulos en el kernel. pero en muchas ocasiones con este paquete no es suficiente. Al final mi decisión ante cada nueva instalación (una por semana, como mínimo) es intentar instalar todos los paquetes que van diciendo por ahí; el resultado es el que indico en el vídeo:
O también desde el navegador de archivos, si dispone de botón de autoejecución (no todos los navegadores lo tienen):
En el caso de que no aparezca en vuestra distro ninguna de estas opciones, tendremos que tirar de terminal, navegando a la carpeta correspondiente del directorio /media/cdrom (lo de "cdrom" puede cambiar, haced un dir para comprobar cuál es la correcta y siguiendo las instrucciones del vídeo. El proceso de instalación se hace en el terminal elijamos la opción que elijamos, así que podremos comprobar si ha ido todo bien. Si no sabéis inglés, al menos verificad que al final de cada línea pone "Done" (hecho) y no "fail" (fallo). Si nos sale lo segundo, es que ha habido algún error y tendremos que revisar todos los pasos anteriores.
Hasta aquí la primera parte de este repaso a los guest additions. En el siguiente tendremos que continuar con el mismo tema, pues aun instalando los controladores virtuales es posible que sigamos sin tener la resolución nativa de nuestro monitor disponible. De modo que en el próximo vídeo veremos cómo conseguirla, mediante una jugosa colección de comandos.
Debo admitir que he visitado decenas de páginas buscando información consistente sobre este asunto. Al final lo que me he encontrado es una abigarrada colección de trucos y combinaciones de paquetes que los diferentes usuarios han tenido a bien compartir con la comunidad. En general el paquete que todo el mundo dice que hay que instalar es dkms, que es un programa que sirve para compilar módulos en el kernel. pero en muchas ocasiones con este paquete no es suficiente. Al final mi decisión ante cada nueva instalación (una por semana, como mínimo) es intentar instalar todos los paquetes que van diciendo por ahí; el resultado es el que indico en el vídeo:
linux-source linux-headers-generic dkms build-essential module-assistantNo pongo el típico "sudo apt-get update" porque se sobreentiende y porque en cada distro hay un gestor de paquetes propio, así que podríais necesitar yum, pacman, o cualquier otro. Otro paquete que necesitáis, pero que prácticamente viene de serie en todas las distros y por eso no incluyo en la lista es el compilador básico de GNU:
gccQue por supuesto tendréis que instalar si encontráis algún error. El siguiente paso que indico en el vídeo es una orden cuyo funcionamiento he comprobado en sistemas basados en Debian/Ubuntu y en otras no suele ser necesaria:
sudo m-a prepareTras todas estas tareas previas, deberíamos estar preparados por fin para la instalación propiamente dicha, que podemos hacer directamente al hacer clic sobre el menú señalado con anterioridad:
O también desde el navegador de archivos, si dispone de botón de autoejecución (no todos los navegadores lo tienen):
En el caso de que no aparezca en vuestra distro ninguna de estas opciones, tendremos que tirar de terminal, navegando a la carpeta correspondiente del directorio /media/cdrom (lo de "cdrom" puede cambiar, haced un dir para comprobar cuál es la correcta y siguiendo las instrucciones del vídeo. El proceso de instalación se hace en el terminal elijamos la opción que elijamos, así que podremos comprobar si ha ido todo bien. Si no sabéis inglés, al menos verificad que al final de cada línea pone "Done" (hecho) y no "fail" (fallo). Si nos sale lo segundo, es que ha habido algún error y tendremos que revisar todos los pasos anteriores.
Hasta aquí la primera parte de este repaso a los guest additions. En el siguiente tendremos que continuar con el mismo tema, pues aun instalando los controladores virtuales es posible que sigamos sin tener la resolución nativa de nuestro monitor disponible. De modo que en el próximo vídeo veremos cómo conseguirla, mediante una jugosa colección de comandos.
martes, 12 de marzo de 2013
Sistemas Virtuales #3: Modos de visualización
Este VirtualBox es un programa que, si no tenéis instalado todavía, no sé a qué estáis esperando. Para muestra, bien vale la interesantísima conversación que nuestro amigo googleplusero Fran Perolet proponía en la comunidad de UnaDe25. Efectivamente, soplan vientos convulsos en el mundo GNU-Linux, y Ubutu está en el centro del huracán. O lo ha provocado, para ser exactos. Mientras Canonical se centra y elige entre X11, Wayland o Mir, mientras toma la decisión de pasarse a la filosofía Rolling RElease o se queda con lo malo conocido, va siendo momento de que estemos preparados y las futuras sorpresas no nos pillen con el pie cambiado.
En este sentido, cuanto más conozcamos este programa de virtualización, mejor para nuestros intereses; en el caso de una migración forzosa hacia nuevos horizontes, conocer otros sistemas Linux es la mejor manera de no terminar abandonando el mundo del software libre por puro descontento. Hay más distros que longanizas, muchas de ellas muy buenas, y muchas mejores que ubuntu en todos los sentidos: fiabilidad, estabilidad, actualización, número de paquetes disponibles... Lo malo es que estos factores no son paralelos, y según que distro puede adaptarse mejor o peor a nuestras preferencias y necesidades. Por suerte, probarlas es gratis, y existe en internet abundante información sobre la mayoría de ellas. Aquí, sin ir más lejos, tenemos las vídeo-distros, que parece que os están gustando bastante. Personalmente os recomiendo que probéis las distribuciones por vosotros mismos: es la mejor manera de comprobar por uno mismo qué de bueno y qué de malo tiene cada sistema operativo.
Otra buena razón para utilizar VirtualBox es la inherente a contar con un buen sistema de virtualización: podemos experimentar con el sistema de la forma que queramos, practicar comandos "arriesgados" o verificar que esa nueva versión de nuestro programa favorito no contiene regresiones que lo puedan volver inútil para nosotros.
Sea cual sea la razón por la que utilizamos VirtualBox, es fundamental conocer algunas de sus características principales. Una de ellas es la que toco en el vídeo de hoy, los modos de visualización del sistema invitado.
Cada uno de los cuatro con los que cuenta tiene sus usos específicos, orientados a la función que le vamos a dar al sistema:
Queda pendiente un asunto muy importante, que veremos en el siguiente capítulo: la posibilidad de instalar drivers gráficos en nuestros sistemas que nos permitan resoluciones grandes, adecuadas para los actuales estándares HD 1080 con proporción de 16:9. Son las famosas y problemáticas "guest additions". Pero eso será la semana que viene.
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| XP virtualizado, lo pongo cuando quiero echarme unas risas |
En este sentido, cuanto más conozcamos este programa de virtualización, mejor para nuestros intereses; en el caso de una migración forzosa hacia nuevos horizontes, conocer otros sistemas Linux es la mejor manera de no terminar abandonando el mundo del software libre por puro descontento. Hay más distros que longanizas, muchas de ellas muy buenas, y muchas mejores que ubuntu en todos los sentidos: fiabilidad, estabilidad, actualización, número de paquetes disponibles... Lo malo es que estos factores no son paralelos, y según que distro puede adaptarse mejor o peor a nuestras preferencias y necesidades. Por suerte, probarlas es gratis, y existe en internet abundante información sobre la mayoría de ellas. Aquí, sin ir más lejos, tenemos las vídeo-distros, que parece que os están gustando bastante. Personalmente os recomiendo que probéis las distribuciones por vosotros mismos: es la mejor manera de comprobar por uno mismo qué de bueno y qué de malo tiene cada sistema operativo.
Otra buena razón para utilizar VirtualBox es la inherente a contar con un buen sistema de virtualización: podemos experimentar con el sistema de la forma que queramos, practicar comandos "arriesgados" o verificar que esa nueva versión de nuestro programa favorito no contiene regresiones que lo puedan volver inútil para nosotros.
Sea cual sea la razón por la que utilizamos VirtualBox, es fundamental conocer algunas de sus características principales. Una de ellas es la que toco en el vídeo de hoy, los modos de visualización del sistema invitado.
Cada uno de los cuatro con los que cuenta tiene sus usos específicos, orientados a la función que le vamos a dar al sistema:
- Modo ventana: Ideal para correr aplicaciones en el sistema invitado, sin que este ocupe demasiado sitio en el escritorio, y mientras utilizamos el sistema anfitrión para otras tareas importantes.
- Modo ajustado: Una pantalla maximizada pero con cierta deformación provocada por la interpolación de la imagen. Está muy bien si queremos trabajar un poco más en profundidad con el sistema invitado pero nuestra máquina no es capaz de soportar una resolución equivalente a la del sistema anfitrión.
- Modo pantalla completa: Aquí el sistema invitado toma el protagonismo absoluto. Es el modo que recomiendo para examinar en profundidad el nuevo sistema, evaluar su funcionalidad, o trabajar de forma completa con el.
- Modo fluído: Muy parecido al modo ajustado, aunque más estético, pues ajusta el tamaño del sistema invitado cambiando su resolución a la que tenga el sistema anfitrión. Este me gusta cuando quiero compartir datos entre los dos sistemas, bien arrastrando o a base de copia-pega. Eso sí, consume más recursos que los anteriores.
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| XP en modo fluido bajo Ubuntu. El colmo del frikismo y las uniones antinatura |
jueves, 28 de febrero de 2013
Sistemas Virtuales #1: Instalación básica de sistemas con VirtualBox
Como venía avisando desde hace unas semanas, las "viejas" series van a ir dejando paso a otros contenidos, por supuesto en el marco en el que nos movemos de los tutoriales sobre GNU-Linux. Y como la semana pasada despedimos temporalmente a la serie sobre el terminal, toca encontrarle un sustituto. Así que con este artículo os presento el primer capítulo del nuevo fichaje: la virtualización de sistemas operativos.
Partiendo de esta premisa, definir qué es esto de la virtualización tampoco resulta tan complicado: virtualizar un sistema consiste en utilizar un software para "hacer creer" a un sistema operativo (Linux, Windows, OS-X, Solaris, lo que os dé la gana) que está comunicándose con el hardware de nuestro PC. Dicho de otra manera, el software virtualizador permite a un sistema operativo comunicarse indirectamente con el hardware de nuestras máquinas (procesador, memoria RAM, dispositivos de almacenamiento) a través de lo que se denomina una "capa de virtualización". En realidad no tengo muy claro qué implica todo esto, pero estas expresiones y palabrejas suenan muy sofisticadas y quedan la mar de bien. El caso, y lo importante, es que si conocemos el software de virtualización podremos hacer funcionar un Sistema Operativo invitado (en inglés, "guest") dentro de nuestro Sistema Operativo anfitrión (en inglés, "host").
Evidentemente, esta es una explicación absolutamente simplista, así que si queréis más datos podéis pasaros por el artículo sobre el tema que tiene la Wikipedia.
La tercera razón es la más práctica de todas: un sistema virtualizado es la mejor manera de experimentar con software de una forma absolutamente inocua. Es muy complicado cargarse nada de nuestro sistema anfitrión hagamos lo que hagamos con el sistema invitado. De modo que es una forma muy adecuada de comprobar qué tal es esta versión inestable de mi software favorito, si merece la pena que actualice la versión de mi sistema, o experimente cosas complejas como la compilación, experimentos de programación, etc.
Como en el punto anterior, las formas de aprovechar la virtualización van mucho más allá de lo que indico en este artículo, aunque también superan con mucho nuestra "línea editorial"; la virtualización es una técnica que se utiliza a menudo en el ámbito de los servidores, de la programación avanzada, y este es un artículo dirigido a usuario básicos que están movidos por su curiosidad y no por fines profesionales.
Lógicamente, lo que sí vamos a notar es que el rendimiento de nuestra máquina virtual siempre va a ser inferior al de nuestro sistema anfitrión. Esto es normal si entendemos que todos los procesos de comunicación entre el sistema invitado y el hardware están mediados por una capa de software que actúa como intermediaria.
Por lo demás, una arquitectura X86 es recomendable, y dependiendo del Hardware contaremos con apoyos de nuestro propio ordenador para virtualizar de una manera más eficiente.
A continuación, tendremos que hacernos con un programa que nos permita virtualizar máquinas. En este caso me decanto por VirtualBox, que es una solución medianamente libre (todo lo que proviene de Oracle es "medianamente" libre) y que funciona bastante bien en la mayoría de los casos. Por supuesto, hay más programas que cumplen las mismas funciones, aunque de momento voy a centrarme en este. Lo que sí os recomiendo es tener la última versión que haya disponible del programa, pues evoluciona bastante rápido y probablemente en vuestros repositorios no esté disponible la iteración más moderna. Por suerte, en la página de descarga del programa hay abundantes paquetes adecuados para casi todas las distribuciones.
Sobre la configuración del programa no me voy a meter, porque para eso están los vídeos. Tan sólo os tengo que indicar, para completar lo que digo en Youtube, que conviene no agobiarse con la multitud de opciones que ofrece este programa. No hay que olvidar que VirtualBox es una solución global de virtualización, así que para el usuario normal la mayoría de botones y menús no tienen utilidad inmediata. Básicamente con los pasos que os indico en este primer capítulo sería extraño que no consiguieseis hacer arrancar vuestra primera máquina virtual.
Para concluir este artículo introductorio, tengo que hacer una advertencia: este no va a ser un vídeo-manual al uso, como el que dediqué a Darktable; es decir, no va a ser un repaso exhaustivo, opción por opción, de todas y cada una de las funcionalidades de VirtualBox. Mis conocimientos no dan para tanto, y el potencial de este programa excede con mucho las necesidades del usuario promedio. De modo que iré repasando los detalles que me parecen fundamentales para que podamos disfrutar de la virtualización básica. El objetivo será tener funcionando "un sistema dentro de otro sistema" sin quebraderos de cabeza y de una manera eficiente. Espero que lo disfrutéis, y como de costumbre, invito a los expertos a que aporten ideas, sugerencias o correcciones a los contenidos que en lo sucesivo irán apareciendo en este blog. ¡Espero que os guste!
¿Virtualización? ¿Eso qué es? ¿Acaso me obligas a abandonar mi querido blog de Linux para novatos?
En absoluto, querido lector; Aunque esto de la virtualización, efectivamente, es un asunto complejo, sobre el que podríamos meternos a debatir de una manera sesuda, teórica y profunda, mis escasos conocimientos y mi poca capacidad de concentración me impiden, creo que afortunadamente para todos, adentrarme en honduras inextricables sobre el tema. De modo que nos quedaremos en una cómoda superficie, la virtualización de sistemas operativos mediante software accesible y amigable.Partiendo de esta premisa, definir qué es esto de la virtualización tampoco resulta tan complicado: virtualizar un sistema consiste en utilizar un software para "hacer creer" a un sistema operativo (Linux, Windows, OS-X, Solaris, lo que os dé la gana) que está comunicándose con el hardware de nuestro PC. Dicho de otra manera, el software virtualizador permite a un sistema operativo comunicarse indirectamente con el hardware de nuestras máquinas (procesador, memoria RAM, dispositivos de almacenamiento) a través de lo que se denomina una "capa de virtualización". En realidad no tengo muy claro qué implica todo esto, pero estas expresiones y palabrejas suenan muy sofisticadas y quedan la mar de bien. El caso, y lo importante, es que si conocemos el software de virtualización podremos hacer funcionar un Sistema Operativo invitado (en inglés, "guest") dentro de nuestro Sistema Operativo anfitrión (en inglés, "host").
Evidentemente, esta es una explicación absolutamente simplista, así que si queréis más datos podéis pasaros por el artículo sobre el tema que tiene la Wikipedia.
Ahm... ¿Y eso me interesa realmente? Estoy a un paso de borrarte de los favoritos del Firefox
Por supuesto que es interesante. Por varias razones. La más romántica es el simple placer de trastear con los Sistemas Operativos, hacer experimentos con ellos para ver lo que pueden dar de si o comprobar si son mejores o más bonitos o más cómodos que el que tengamos como anfitrión. Podemos entender la virtualización de sistemas como un entretenimiento (muy, pero que muy friki, eso sí), una especie de videojuego que consiste en descubrir cómo es un sistema. Otra razón, un poco más convincente, es la del propio aprendizaje que proporciona la posibilidad de experimentar con cualquier sistema cómodamente, sin necesidad de instalaciones nativas. En un mundo de fragmentación como es el de GNU-Linux, donde hay opciones para aburrir, es conveniente tener la capacidad de conocer de manera inmediata qué características ofrece un sistema frente a otros, para poder elegir libremente. En este sentido, trato de echar una mano con las Vídeo-Distros, pero no hay nada como comprobar uno mismo las cosas.![]() |
| CrunchBang y Voyager corriendo dentro de Linux, todo a la vez y sin problemas de rendimiento. ¡Magia! |
La tercera razón es la más práctica de todas: un sistema virtualizado es la mejor manera de experimentar con software de una forma absolutamente inocua. Es muy complicado cargarse nada de nuestro sistema anfitrión hagamos lo que hagamos con el sistema invitado. De modo que es una forma muy adecuada de comprobar qué tal es esta versión inestable de mi software favorito, si merece la pena que actualice la versión de mi sistema, o experimente cosas complejas como la compilación, experimentos de programación, etc.
Como en el punto anterior, las formas de aprovechar la virtualización van mucho más allá de lo que indico en este artículo, aunque también superan con mucho nuestra "línea editorial"; la virtualización es una técnica que se utiliza a menudo en el ámbito de los servidores, de la programación avanzada, y este es un artículo dirigido a usuario básicos que están movidos por su curiosidad y no por fines profesionales.
Vale, me has convencido. ¿Entonces, cómo se hace eso de virtualizar?
Es relativamente sencillo. En primer lugar necesitamos un equipo medianamente potente si queremos resultados "usables". Aunque es difícil establecer requisitos mínimos, en principio podemos hacer un cálculo básico: Para virtualizar un sistema necesitamos tanta potencia (RAM, procesador, disco duro) como la que necesitan los dos sistemas, el anfitrión y el invitado, sumados. De este modo, si estamos corriendo una copia de Ubuntu, y queremos virtualizar otro Ubuntu, tendremos que sumar los requisitos mínimos de ambos. Lógicamente, un sistema ligero se va a virtualizar mucho mejor que uno pesado, y desde luego un Linux se virtualiza muchísimo mejor que un Windows. Y desde Linux se virtualiza mucho mejor que desde Windows. Y Windows es malo, y apesta. Ejem.Lógicamente, lo que sí vamos a notar es que el rendimiento de nuestra máquina virtual siempre va a ser inferior al de nuestro sistema anfitrión. Esto es normal si entendemos que todos los procesos de comunicación entre el sistema invitado y el hardware están mediados por una capa de software que actúa como intermediaria.
Por lo demás, una arquitectura X86 es recomendable, y dependiendo del Hardware contaremos con apoyos de nuestro propio ordenador para virtualizar de una manera más eficiente.
A continuación, tendremos que hacernos con un programa que nos permita virtualizar máquinas. En este caso me decanto por VirtualBox, que es una solución medianamente libre (todo lo que proviene de Oracle es "medianamente" libre) y que funciona bastante bien en la mayoría de los casos. Por supuesto, hay más programas que cumplen las mismas funciones, aunque de momento voy a centrarme en este. Lo que sí os recomiendo es tener la última versión que haya disponible del programa, pues evoluciona bastante rápido y probablemente en vuestros repositorios no esté disponible la iteración más moderna. Por suerte, en la página de descarga del programa hay abundantes paquetes adecuados para casi todas las distribuciones.
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| Versión actual de VirtualBox disponible para Ubuntu. |
Sobre la configuración del programa no me voy a meter, porque para eso están los vídeos. Tan sólo os tengo que indicar, para completar lo que digo en Youtube, que conviene no agobiarse con la multitud de opciones que ofrece este programa. No hay que olvidar que VirtualBox es una solución global de virtualización, así que para el usuario normal la mayoría de botones y menús no tienen utilidad inmediata. Básicamente con los pasos que os indico en este primer capítulo sería extraño que no consiguieseis hacer arrancar vuestra primera máquina virtual.
Para concluir este artículo introductorio, tengo que hacer una advertencia: este no va a ser un vídeo-manual al uso, como el que dediqué a Darktable; es decir, no va a ser un repaso exhaustivo, opción por opción, de todas y cada una de las funcionalidades de VirtualBox. Mis conocimientos no dan para tanto, y el potencial de este programa excede con mucho las necesidades del usuario promedio. De modo que iré repasando los detalles que me parecen fundamentales para que podamos disfrutar de la virtualización básica. El objetivo será tener funcionando "un sistema dentro de otro sistema" sin quebraderos de cabeza y de una manera eficiente. Espero que lo disfrutéis, y como de costumbre, invito a los expertos a que aporten ideas, sugerencias o correcciones a los contenidos que en lo sucesivo irán apareciendo en este blog. ¡Espero que os guste!
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