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martes, 14 de junio de 2016
lunes, 16 de junio de 2014
Conociendo el terminal #9: Instalar paquetes .deb con dpkg
Voy a ir retomando la serie sobre el terminal, que tenía un poco abandonada con tanta vídeo-distro y demás historias. Y para empezar, un capítulo (grabado hace tiempo ya) sobre el comando dpkg.
lunes, 14 de abril de 2014
Cómo actualizar a Ubuntu 14.04
Quedan unos días antes de la salida oficial de la nueva versión de Ubuntu, así que aquí os dejo un tutorial, elaborado y editado a uña de caballo, para ayudar a los más novatos en esto de Linux a que la transición sea sencilla. Os aviso por adelantado: en el vídeo menciono unas chorrecientas veces que hagáis una copia de seguridad antes de empezar siquiera a pensar en la actualización.
lunes, 3 de febrero de 2014
Vídeo-Distro #25: Antergos 2013.11.17
¡25 vídeo-distros! Quién me lo iba a decir cuando empecé con esta serie a título de "experimento youtubero"... el caso es que aquí estamos, con un cuarto de centenar de análisis, y no dejo de encontrarme con sorpresas agradables: la de hoy es muy especial, no sólo por tratarse de una distro "paisana", sino por la enorme calidad y originalidad que destila por los cuatro costados de su kernel: le damos la bienvenida al blog a Antergos.
martes, 3 de diciembre de 2013
Vídeo-Distro #23: Puppy Linux 5.7.1
La distro que os traigo hoy es bastante especial, y supone un cambio en el rumbo que estaba tomando esta serie, dedicada en los últimos tiempos a grades distribuciones cargadas de megas, necesidades de recursos y de pretensiones. En esta ocasión la protagonista es una distribución que destaca precisamente por ser diminuta. Os presento a la distro del perrito.
lunes, 12 de agosto de 2013
Instalar Deepin Media Player y Deepin Audio Player en Ubuntu, Linux Mint y derivadas
Deepin Audio Player y Deepin Media Player, son los reproductores incluidos en Linux Deepin, una distribución de origen chino que utiliza los repositorios de Ubuntu. Linux Deepin intenta ser
sábado, 10 de agosto de 2013
Manual Calibre #1: Presentación, instalación e interfaz
Aunque mantendré abiertas el resto de series, ya iba siendo hora de añadir otro miembro a la familia de vídeomanuales de mi canal. Si el otro día comenzaba a darle caña a Gimp, ahora es el turno de Calibre, un programa que me parece una de esas obras maestras que tenemos en el Software Libre y que no sabemos valorar del todo. Vamos a intentar ponerlo en el sitio que se merece a lo largo de los siguientes capítulos.
martes, 9 de julio de 2013
Funciones Darktable: Máscaras (versión inestable)
Parece que las cosas avanzan a un ritmo bastante aceptable en el incipiente reino del revelado libre; pero no lo suficiente para que uno, que es de natural curioso, haya tenido paciencia suficiente para esperar a que las novedades se estabilicen y aparezcan en las versiones recomendadas de Dt. Así que, mordiéndome las uñas de puro nervio, decidí hace unos días darle una oportunidad a la versión inestable del programa, para echarle un vistazo en primera persona a las buenas nuevas que verán la luz próximamente.
jueves, 27 de junio de 2013
Video-Distro #14: Zorin OS
A pesar de los pesares, aquí sigo con más tutoriales, espaciados en el tiempo como os había augurado... en esta ocasión os traigo un nuevo análisis de las numerosas distribuciones Linux que circulan por la red. Por cierto, soy consciente de que me he dejado en el tintero la vídeo-distro dedicada a Ubuntu 13.04, aunque viendo la cobertura que se le da a Canonical pienso que merece la pena echarle un vistazo a otras opciones más "minoritarias". Hoy le toca el turno a Zorin OS.
sábado, 6 de abril de 2013
Vídeo-Distro #13: PC Linux OS 2013 02
El décimo tercer capítulo de esta serie he decidido dedicárselo a una distribución "made in the US", con un afectuoso saludo a todos mis amigos norteamericanos. PC Linux OS, también conocida como PCLOS (en adelante utilizaré las siglas para no maltratar demasiado mi teclado y mi paciencia), es una distribución nacida en la soleada Texas bastante especial en muchos de sus planteamientos como sistema operativo. Veamos en qué consiste y cuáles son sus puntos fuertes y débiles.
¿qué debemos saber de PCLOS? Que se toma muy en serio cosas importantes para el usuario de a pie, como la gestión de paquetes, una curiosa combinación denominada APT-RPM que supuso el abandono definitivo del gestor URPMI propio de Madriva, la distribución de la que proviene PCLOS. De este modo, nos encontraremos con un entorno de instalación bastante amigable, dominado por el gestor Synaptic y que funciona bastante bien (aunque reconozco que he tenido algunos problemas al actualizar la distro). La he probado bajo el entorno KDE 4.9.5, aunque está disponible también con los sabores Gnome, XFCE y LXDE. Además, podemos bajarnos versiones diferentes de la misma distribución: Además de la "normal" (denominada "Full Version"), está disponible una versión llamada "Fullmonty" (abreviada como FM) que pesa nada menos que 4,5 Gb y que contiene un escritorio completamente "tuneado" por la comunidad de PCLOS. Lo he probado y el cambio es bastante espectacular, destacando un conjunto de seis escritorios virtuales cada uno orientado a un contenido diferente (multimedia, oficina, etc.). El peso de esta .ISO es muestra de la cantidad de software que contiene instalada, realmente espectacular, incluso teniendo en cuenta que la versión "normal" ya viene muy bien surtida.
¿qué debemos saber de PCLOS? Que se toma muy en serio cosas importantes para el usuario de a pie, como la gestión de paquetes, una curiosa combinación denominada APT-RPM que supuso el abandono definitivo del gestor URPMI propio de Madriva, la distribución de la que proviene PCLOS. De este modo, nos encontraremos con un entorno de instalación bastante amigable, dominado por el gestor Synaptic y que funciona bastante bien (aunque reconozco que he tenido algunos problemas al actualizar la distro). La he probado bajo el entorno KDE 4.9.5, aunque está disponible también con los sabores Gnome, XFCE y LXDE. Además, podemos bajarnos versiones diferentes de la misma distribución: Además de la "normal" (denominada "Full Version"), está disponible una versión llamada "Fullmonty" (abreviada como FM) que pesa nada menos que 4,5 Gb y que contiene un escritorio completamente "tuneado" por la comunidad de PCLOS. Lo he probado y el cambio es bastante espectacular, destacando un conjunto de seis escritorios virtuales cada uno orientado a un contenido diferente (multimedia, oficina, etc.). El peso de esta .ISO es muestra de la cantidad de software que contiene instalada, realmente espectacular, incluso teniendo en cuenta que la versión "normal" ya viene muy bien surtida.
Instalación
"Extraña" es la palabra que la define. Diría que se han pasado simplificando el proceso. Entras casi por sorpresa en el apartado de particionado y parece que no llegan nunca las cosas sencillas, el nombre de usuario, la localización y esas cosas. Que no se me malinterprete, PCLOS no es en absoluto difícil de instalar, y el programa encargado del asunto lo hace muy bien y sin problemas. Pero es extraño, parece que está al revés, y deja demasiadas tareas para después del reset de rigor, algo poco común últimamente. No sabría que decir, la verdad, me ha dejado con una sensación un tanto... extraña. Lo que sí es objetivo es el hecho de que no tenemos una interfaz clara sobre todo en el caso de que hayamos metido la pata con algo. A poco que nos descuidemos podríamos cerrar el programa de instalación y tendríamos que repetir el procedimiento, que no es largo, pero puede molestar si somos de los que andamos con los pies de plomo y no nos gusta darle a "next" a lo loco. Ese es un error que se habría solucionado con un simple botón que ponga "atrás" o algo así. En cualquier caso, el instalador funciona a la perfección y puede ser comprendido sin demasiados problemas, además de contar con abundantes opciones avanzadas para los más veteranos.
Si estás acostumbrado a Synaptic te encontrarás como pez en el agua instalando programas y sus dependencias, y los 15.000 paquetes de sus repositorios propios cubren las necesidades de cualquier usuario normal.
Lo negativo
Además de los errores que consigno en el vídeo (a saber: el tema del instalador, el error al actualizar y el problema de la localización, este último un auténtico misterio sin resolver de momento), lo que menos me ha gustado de PCLOS es su aspecto. Puede que el fondo de pantalla que viene por defecto sea un poco deprimente y me haya influido inconscientemente, el caso es que el entorno de escritorio KDE viene con un tema que me parece anticuado y un tanto aburrido, acostumbrado como estoy a cosas bastante más llamativas en los últimos tiempos. Naturalmente, es cuestión de gustos, y por supuesto si algo le sobra a KDE son posibilidades de modificar las cosas, pero suelo prestarle mucha atención a lo que me ofrece una distro nada más instalarla; según voy haciéndome un carcamal me va costando más ponerme manos a la obra para configurar cosas, sobre todo cuando se trata de cosmética. En este sentido, PCLOS no es precisamente de las distros emocionantes, y aunque la versión Fullmonty es un poco más pinturera, tampoco me ha convencido del todo.Lo positivo
Es una distro bien pensada y completísima en el apartado software. Tiene un montón de programas "en la caja", además de contener contener para tarjetas gráficas y codecs multimedia sin necesidad de instalar nada. También hay que destacar su completísimo programa de configuración del sistema, que hará las delicias de los más exigentes.Si estás acostumbrado a Synaptic te encontrarás como pez en el agua instalando programas y sus dependencias, y los 15.000 paquetes de sus repositorios propios cubren las necesidades de cualquier usuario normal.
En resumen
PCLOS es una distribución que a mi personalmente me ha dejado un poco frío. Creo que esto se debe a mi reciente experiencia con cosas gigantes como OpenSuse, que me ha dejado bastante hipnotizado y planteándome la migración inmediata (os aseguro que no me pagan por decir esto, ya me gustaría). El caso es que con PCLOS tengo la sensación de que es un sistema operativo solvente, fiable, potente... pero no me ha emocionado. El instalador no ha ayudado demasiado en esta percepción, pues me provocó un ataque de ira asesina a la tercera vez que lo cerraba sin querer. Pero no deja de ser una distro veterana, infinitamente respetable y apoyada por una potente comunidad que, además de desarrollar la versión Fullmonty, promueve la revista PCLinuxOS Magazine, un verdadero tesoro de información no sólo para los seguidores de la distro del toro, sino para toda la comunidad GNU-Linux. el resultado de este buen hacer es un más que meritorio octavo puesto en Distrowatch, peleándose codo con codo con los pesos pesados del mundo del pingüino.miércoles, 20 de marzo de 2013
Vídeo-Distro #11: Trisquel Linux 6.0 Toutatis
¡Por fin una distro española! No es que falten ejemplos de sistemas Linux creados en el solar de los carpetos y betones, pero lo cierto es que este es el primer hueco que le dedico a una distro patria en nuestro blog. Mea culpa, desde luego. Pero si os esperáis toreros haciendo chicuelinas o chulapos bailando el chotis, este no es vuestro artículo; la distro que analizamos hoy tiene raíces galaicas, de niebla y granito, de misterio, morriña y saudade. Ya su propio nombre nos deja bien clara su raigambre norteña: Trisquel, un nombre que alude a un símbolo solar que, aunque se puede encontrar en culturas a lo largo y ancho del mundo, tiene especial relevancia en el norte de Europa, la pretendida Europa céltica (porque es céltica y muchas cosas más, me cabrea un poco el mito celta, qué le voy a hacer) y sus ancestrales creencias paganas.
Espero que me haya quedado suficientemente poética esta introducción a la versión 6.0 de Trisquel, apodada Tutatis; porque otro elemento característico de esta distribución es su romántico objetivo de proporcionar un sistema absolutamente libre, sin ningún tipo de cortapisa privativa o blob binario.
Tan libre es esta distro que durante su presentación en 2008 ocurrió uno de los advenimientos de Richard Stallman sobre tierras hispanas, momentos que aprovechó para su habitual apostolado, con aureola y todo según cuentan los cronistas.
Ya metiéndonos en terrenos técnicos, hay que señalar que Trisquel apuesta por lo seguro en cuanto a paquetería, pues desde 2008 ha optado por la vinculación a los repositorios Main y Universe de Ubuntu, con las autoimpuestas limitaciones relativas al mencionado software de código no abierto; como no podía ser de otra manera, el kernel ha sufrido las correspondientes alteraciones para eliminar todo rastro de controladores privativos, lo cual, sumado a lo anterior, le ha conferido a esta distribución cierta aura de santidad GNU, y la conveniente (y merecida) certificación por parte de la Free Software Foundation. Para los que no lo sepáis, esta fundación promovida por el mentado Stallman proporciona una estricta serie de pautas que se deben cumplir a rajatabla para que una distro pueda obtener el apelativo de "completamente libre" por su parte. El hecho de que sólo ocho distros cumplan estos requisitos dice mucho del mérito que los desarrolladores de Trisquel a la hora de mantener "limpio" a su retoño.
Espero que me haya quedado suficientemente poética esta introducción a la versión 6.0 de Trisquel, apodada Tutatis; porque otro elemento característico de esta distribución es su romántico objetivo de proporcionar un sistema absolutamente libre, sin ningún tipo de cortapisa privativa o blob binario.
Tan libre es esta distro que durante su presentación en 2008 ocurrió uno de los advenimientos de Richard Stallman sobre tierras hispanas, momentos que aprovechó para su habitual apostolado, con aureola y todo según cuentan los cronistas.
Ya metiéndonos en terrenos técnicos, hay que señalar que Trisquel apuesta por lo seguro en cuanto a paquetería, pues desde 2008 ha optado por la vinculación a los repositorios Main y Universe de Ubuntu, con las autoimpuestas limitaciones relativas al mencionado software de código no abierto; como no podía ser de otra manera, el kernel ha sufrido las correspondientes alteraciones para eliminar todo rastro de controladores privativos, lo cual, sumado a lo anterior, le ha conferido a esta distribución cierta aura de santidad GNU, y la conveniente (y merecida) certificación por parte de la Free Software Foundation. Para los que no lo sepáis, esta fundación promovida por el mentado Stallman proporciona una estricta serie de pautas que se deben cumplir a rajatabla para que una distro pueda obtener el apelativo de "completamente libre" por su parte. El hecho de que sólo ocho distros cumplan estos requisitos dice mucho del mérito que los desarrolladores de Trisquel a la hora de mantener "limpio" a su retoño.
Instalación
Uno se esperaría que, con todos los antecedentes anteriores, el uso de Trisquel fuera complejo, sesudo, muy "terminalero". Nada más lejos. Se nota bastante el toque Ubuntero en algunos de esos aspectos; concretamente, en lo que atañe a la instalación, nos encontramos con Ubiquity, el instalador de Canonical, que facilita enormemente el proceso. Ya lo digo en el vídeo, pero insisto: Ubiquity es "el instalador" por excelencia en la actualidad. Al menos de los que he probado, que son unos cuantos. El procedimiento es limpio, seguro y, sobre todo, rápido. El modo live, además, funciona a la perfección y el hecho de que la ISO de Trisquel sea tan diminuta nos permite "llevarlo encima" en un pendrive o en una de esas cosas que parece que ya nadie usa y que se llamaban CD-ROM.
Lo que está claro es que el uso de Trisquel supone un grado de conciencia tecnológica que presupone la aceptación de ciertas limitaciones. Es así: usar Trisquel es una forma de activismo, una reivindicación en sí misma. Esto es en esencia bueno pero si nuestro planteamiento es el de usuarios "normales" (entrecomillado, por supuesto, normales somos casi todos, menos algunos que he visto que tienen plaza en el parlamento) quizá encontramos estas limitaciones demasiado incómodas.
Seguro que esta sorpresa que me he llevado está causada a pachas entre mis prejuicios y mi desconocimiento, pero me alegro mucho de haber aprendido la lección: el software libre, por el que me muevo aún de manera algo ambigua (aunque entre mis conocidos yo ya tengo el sambenito de ser un jipi antisistema y raruno), es mucho más amable de lo que pueda parecer, si en el lado de quienes desarrollan hay intención de que así sea. Este es otro mérito fundamental por parte de los programadores. Por si fuera poco todo esto, el aspecto es impecable y minimalista, consistente y atractivo. Os parecerá una tontería pero me ha encantado la fuente tipográfica empleada en el escritorio, limpia, ligera y pequeña, como a mi me gusta.
![]() |
| Y yo que me esperaba tener que sacarme una ingeniería para instalarte... |
Lo negativo
Debo advertir, por si acaso no ha quedado claro después de 11 entregas de vídeo-distros, que mis opiniones valorativas sobre los sistemas GNU-Linux son precisamente eso: meras opiniones. Con todo lo que de subjetivo e injusto puedan tener. En este caso, además, resulta todavía más complicado encontrar una respuesta simple a la pregunta de qué no me ha gustado de Trisquel. El hecho de que no cuente por defecto con apoyos privativos, que, según su propio lema "vaya por libre" me produce cierta sensación de vértigo. Es un poco como aprender a andar en bicicleta. Llega un momento en el que hay que quitar los ruedines y te hace ilusión, pero al mismo tiempo acojona. El desarrollo de los drivers libres para las tarjetas de vídeo avanza lento pero seguro, al ritmo pausado que la aburridísima ingeniería inversa permite. Pero por lo que voy leyendo y he podido comprobar por mi mismo, siguen sin sacar todo el rendimiento a nuestras tarjetas. Esto no sería un problema si no nos interesa jugar a lo último de lo último pero me parece preocupante debido al protagonismo cada vez mayor de OpenGL en las tripas de muchos programas dedicados a otros menesteres. Sea como fuere, si el uso que le damos a nuestras máquinas no necesita de esta clase de aceleración gráfica optimizada, no creo que ningún usuario note la diferencia en este sentido. Otra cosa más peliaguda es la cuestión de los codecs de audio, vídeo y flash. Respecto a los codecs, la solución es la transcodificación mediante OGG convert, programa incluido de fábrica en la distro. Con flash la cosa es un poco más complicada, aunque desde la propia página del proyecto nos señalan alguna solución intermedia, al menos para ver vídeos en este formato.![]() |
| Kernel 3.2. Un poquito anticuado, todo hay que decirlo |
Lo que está claro es que el uso de Trisquel supone un grado de conciencia tecnológica que presupone la aceptación de ciertas limitaciones. Es así: usar Trisquel es una forma de activismo, una reivindicación en sí misma. Esto es en esencia bueno pero si nuestro planteamiento es el de usuarios "normales" (entrecomillado, por supuesto, normales somos casi todos, menos algunos que he visto que tienen plaza en el parlamento) quizá encontramos estas limitaciones demasiado incómodas.
Lo positivo
Lo que más me ha gustado es la sorpresa de comprobar que el sistema es absolutamente "humano". Todo está en el sitio que se espera, no es necesario tener grandes conocimientos ni empollar documentación; es una distro pensada para que la use todo el mundo si le apetece y sin encontrar problemas. ¡Incluso con un centro de software al estilo Ubuntero!![]() |
| ¡Un centro de software! ¡Mola! |
Seguro que esta sorpresa que me he llevado está causada a pachas entre mis prejuicios y mi desconocimiento, pero me alegro mucho de haber aprendido la lección: el software libre, por el que me muevo aún de manera algo ambigua (aunque entre mis conocidos yo ya tengo el sambenito de ser un jipi antisistema y raruno), es mucho más amable de lo que pueda parecer, si en el lado de quienes desarrollan hay intención de que así sea. Este es otro mérito fundamental por parte de los programadores. Por si fuera poco todo esto, el aspecto es impecable y minimalista, consistente y atractivo. Os parecerá una tontería pero me ha encantado la fuente tipográfica empleada en el escritorio, limpia, ligera y pequeña, como a mi me gusta.
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| El escritorio tiene cierto aire a Elementary, ¿verdad? |
En resumen
Esta es otra distro de las emocionantes. No por su especial capacidad de configuración (el escritorio es un fork de Gnome 2, así que hay pocas cosas sorprendentes aquí), ni por su increíble capacidad técnica, rendimiento o actualización (el kernel es una versión de 3.2, de nuevo poco excitante y el rendimiento es bueno pero no increíble al estilo CrunchBang). Es emocionante por todo lo que implica. Es posible tener un sistema operativo totalmente funcional, trabajar con el, tener una "vida informática" normal y sin ningún tipo de dependencia de software privativo. Trisquel es la demostración de esta utopía.jueves, 28 de febrero de 2013
Sistemas Virtuales #1: Instalación básica de sistemas con VirtualBox
Como venía avisando desde hace unas semanas, las "viejas" series van a ir dejando paso a otros contenidos, por supuesto en el marco en el que nos movemos de los tutoriales sobre GNU-Linux. Y como la semana pasada despedimos temporalmente a la serie sobre el terminal, toca encontrarle un sustituto. Así que con este artículo os presento el primer capítulo del nuevo fichaje: la virtualización de sistemas operativos.
Partiendo de esta premisa, definir qué es esto de la virtualización tampoco resulta tan complicado: virtualizar un sistema consiste en utilizar un software para "hacer creer" a un sistema operativo (Linux, Windows, OS-X, Solaris, lo que os dé la gana) que está comunicándose con el hardware de nuestro PC. Dicho de otra manera, el software virtualizador permite a un sistema operativo comunicarse indirectamente con el hardware de nuestras máquinas (procesador, memoria RAM, dispositivos de almacenamiento) a través de lo que se denomina una "capa de virtualización". En realidad no tengo muy claro qué implica todo esto, pero estas expresiones y palabrejas suenan muy sofisticadas y quedan la mar de bien. El caso, y lo importante, es que si conocemos el software de virtualización podremos hacer funcionar un Sistema Operativo invitado (en inglés, "guest") dentro de nuestro Sistema Operativo anfitrión (en inglés, "host").
Evidentemente, esta es una explicación absolutamente simplista, así que si queréis más datos podéis pasaros por el artículo sobre el tema que tiene la Wikipedia.
La tercera razón es la más práctica de todas: un sistema virtualizado es la mejor manera de experimentar con software de una forma absolutamente inocua. Es muy complicado cargarse nada de nuestro sistema anfitrión hagamos lo que hagamos con el sistema invitado. De modo que es una forma muy adecuada de comprobar qué tal es esta versión inestable de mi software favorito, si merece la pena que actualice la versión de mi sistema, o experimente cosas complejas como la compilación, experimentos de programación, etc.
Como en el punto anterior, las formas de aprovechar la virtualización van mucho más allá de lo que indico en este artículo, aunque también superan con mucho nuestra "línea editorial"; la virtualización es una técnica que se utiliza a menudo en el ámbito de los servidores, de la programación avanzada, y este es un artículo dirigido a usuario básicos que están movidos por su curiosidad y no por fines profesionales.
Lógicamente, lo que sí vamos a notar es que el rendimiento de nuestra máquina virtual siempre va a ser inferior al de nuestro sistema anfitrión. Esto es normal si entendemos que todos los procesos de comunicación entre el sistema invitado y el hardware están mediados por una capa de software que actúa como intermediaria.
Por lo demás, una arquitectura X86 es recomendable, y dependiendo del Hardware contaremos con apoyos de nuestro propio ordenador para virtualizar de una manera más eficiente.
A continuación, tendremos que hacernos con un programa que nos permita virtualizar máquinas. En este caso me decanto por VirtualBox, que es una solución medianamente libre (todo lo que proviene de Oracle es "medianamente" libre) y que funciona bastante bien en la mayoría de los casos. Por supuesto, hay más programas que cumplen las mismas funciones, aunque de momento voy a centrarme en este. Lo que sí os recomiendo es tener la última versión que haya disponible del programa, pues evoluciona bastante rápido y probablemente en vuestros repositorios no esté disponible la iteración más moderna. Por suerte, en la página de descarga del programa hay abundantes paquetes adecuados para casi todas las distribuciones.
Sobre la configuración del programa no me voy a meter, porque para eso están los vídeos. Tan sólo os tengo que indicar, para completar lo que digo en Youtube, que conviene no agobiarse con la multitud de opciones que ofrece este programa. No hay que olvidar que VirtualBox es una solución global de virtualización, así que para el usuario normal la mayoría de botones y menús no tienen utilidad inmediata. Básicamente con los pasos que os indico en este primer capítulo sería extraño que no consiguieseis hacer arrancar vuestra primera máquina virtual.
Para concluir este artículo introductorio, tengo que hacer una advertencia: este no va a ser un vídeo-manual al uso, como el que dediqué a Darktable; es decir, no va a ser un repaso exhaustivo, opción por opción, de todas y cada una de las funcionalidades de VirtualBox. Mis conocimientos no dan para tanto, y el potencial de este programa excede con mucho las necesidades del usuario promedio. De modo que iré repasando los detalles que me parecen fundamentales para que podamos disfrutar de la virtualización básica. El objetivo será tener funcionando "un sistema dentro de otro sistema" sin quebraderos de cabeza y de una manera eficiente. Espero que lo disfrutéis, y como de costumbre, invito a los expertos a que aporten ideas, sugerencias o correcciones a los contenidos que en lo sucesivo irán apareciendo en este blog. ¡Espero que os guste!
¿Virtualización? ¿Eso qué es? ¿Acaso me obligas a abandonar mi querido blog de Linux para novatos?
En absoluto, querido lector; Aunque esto de la virtualización, efectivamente, es un asunto complejo, sobre el que podríamos meternos a debatir de una manera sesuda, teórica y profunda, mis escasos conocimientos y mi poca capacidad de concentración me impiden, creo que afortunadamente para todos, adentrarme en honduras inextricables sobre el tema. De modo que nos quedaremos en una cómoda superficie, la virtualización de sistemas operativos mediante software accesible y amigable.Partiendo de esta premisa, definir qué es esto de la virtualización tampoco resulta tan complicado: virtualizar un sistema consiste en utilizar un software para "hacer creer" a un sistema operativo (Linux, Windows, OS-X, Solaris, lo que os dé la gana) que está comunicándose con el hardware de nuestro PC. Dicho de otra manera, el software virtualizador permite a un sistema operativo comunicarse indirectamente con el hardware de nuestras máquinas (procesador, memoria RAM, dispositivos de almacenamiento) a través de lo que se denomina una "capa de virtualización". En realidad no tengo muy claro qué implica todo esto, pero estas expresiones y palabrejas suenan muy sofisticadas y quedan la mar de bien. El caso, y lo importante, es que si conocemos el software de virtualización podremos hacer funcionar un Sistema Operativo invitado (en inglés, "guest") dentro de nuestro Sistema Operativo anfitrión (en inglés, "host").
Evidentemente, esta es una explicación absolutamente simplista, así que si queréis más datos podéis pasaros por el artículo sobre el tema que tiene la Wikipedia.
Ahm... ¿Y eso me interesa realmente? Estoy a un paso de borrarte de los favoritos del Firefox
Por supuesto que es interesante. Por varias razones. La más romántica es el simple placer de trastear con los Sistemas Operativos, hacer experimentos con ellos para ver lo que pueden dar de si o comprobar si son mejores o más bonitos o más cómodos que el que tengamos como anfitrión. Podemos entender la virtualización de sistemas como un entretenimiento (muy, pero que muy friki, eso sí), una especie de videojuego que consiste en descubrir cómo es un sistema. Otra razón, un poco más convincente, es la del propio aprendizaje que proporciona la posibilidad de experimentar con cualquier sistema cómodamente, sin necesidad de instalaciones nativas. En un mundo de fragmentación como es el de GNU-Linux, donde hay opciones para aburrir, es conveniente tener la capacidad de conocer de manera inmediata qué características ofrece un sistema frente a otros, para poder elegir libremente. En este sentido, trato de echar una mano con las Vídeo-Distros, pero no hay nada como comprobar uno mismo las cosas.![]() |
| CrunchBang y Voyager corriendo dentro de Linux, todo a la vez y sin problemas de rendimiento. ¡Magia! |
La tercera razón es la más práctica de todas: un sistema virtualizado es la mejor manera de experimentar con software de una forma absolutamente inocua. Es muy complicado cargarse nada de nuestro sistema anfitrión hagamos lo que hagamos con el sistema invitado. De modo que es una forma muy adecuada de comprobar qué tal es esta versión inestable de mi software favorito, si merece la pena que actualice la versión de mi sistema, o experimente cosas complejas como la compilación, experimentos de programación, etc.
Como en el punto anterior, las formas de aprovechar la virtualización van mucho más allá de lo que indico en este artículo, aunque también superan con mucho nuestra "línea editorial"; la virtualización es una técnica que se utiliza a menudo en el ámbito de los servidores, de la programación avanzada, y este es un artículo dirigido a usuario básicos que están movidos por su curiosidad y no por fines profesionales.
Vale, me has convencido. ¿Entonces, cómo se hace eso de virtualizar?
Es relativamente sencillo. En primer lugar necesitamos un equipo medianamente potente si queremos resultados "usables". Aunque es difícil establecer requisitos mínimos, en principio podemos hacer un cálculo básico: Para virtualizar un sistema necesitamos tanta potencia (RAM, procesador, disco duro) como la que necesitan los dos sistemas, el anfitrión y el invitado, sumados. De este modo, si estamos corriendo una copia de Ubuntu, y queremos virtualizar otro Ubuntu, tendremos que sumar los requisitos mínimos de ambos. Lógicamente, un sistema ligero se va a virtualizar mucho mejor que uno pesado, y desde luego un Linux se virtualiza muchísimo mejor que un Windows. Y desde Linux se virtualiza mucho mejor que desde Windows. Y Windows es malo, y apesta. Ejem.Lógicamente, lo que sí vamos a notar es que el rendimiento de nuestra máquina virtual siempre va a ser inferior al de nuestro sistema anfitrión. Esto es normal si entendemos que todos los procesos de comunicación entre el sistema invitado y el hardware están mediados por una capa de software que actúa como intermediaria.
Por lo demás, una arquitectura X86 es recomendable, y dependiendo del Hardware contaremos con apoyos de nuestro propio ordenador para virtualizar de una manera más eficiente.
A continuación, tendremos que hacernos con un programa que nos permita virtualizar máquinas. En este caso me decanto por VirtualBox, que es una solución medianamente libre (todo lo que proviene de Oracle es "medianamente" libre) y que funciona bastante bien en la mayoría de los casos. Por supuesto, hay más programas que cumplen las mismas funciones, aunque de momento voy a centrarme en este. Lo que sí os recomiendo es tener la última versión que haya disponible del programa, pues evoluciona bastante rápido y probablemente en vuestros repositorios no esté disponible la iteración más moderna. Por suerte, en la página de descarga del programa hay abundantes paquetes adecuados para casi todas las distribuciones.
![]() |
| Versión actual de VirtualBox disponible para Ubuntu. |
Sobre la configuración del programa no me voy a meter, porque para eso están los vídeos. Tan sólo os tengo que indicar, para completar lo que digo en Youtube, que conviene no agobiarse con la multitud de opciones que ofrece este programa. No hay que olvidar que VirtualBox es una solución global de virtualización, así que para el usuario normal la mayoría de botones y menús no tienen utilidad inmediata. Básicamente con los pasos que os indico en este primer capítulo sería extraño que no consiguieseis hacer arrancar vuestra primera máquina virtual.
Para concluir este artículo introductorio, tengo que hacer una advertencia: este no va a ser un vídeo-manual al uso, como el que dediqué a Darktable; es decir, no va a ser un repaso exhaustivo, opción por opción, de todas y cada una de las funcionalidades de VirtualBox. Mis conocimientos no dan para tanto, y el potencial de este programa excede con mucho las necesidades del usuario promedio. De modo que iré repasando los detalles que me parecen fundamentales para que podamos disfrutar de la virtualización básica. El objetivo será tener funcionando "un sistema dentro de otro sistema" sin quebraderos de cabeza y de una manera eficiente. Espero que lo disfrutéis, y como de costumbre, invito a los expertos a que aporten ideas, sugerencias o correcciones a los contenidos que en lo sucesivo irán apareciendo en este blog. ¡Espero que os guste!
viernes, 1 de febrero de 2013
Conociendo el terminal #4: Gestión de paquetes (en Ubuntu)
El capítulo de hoy va a ser de especial utilidad, sobre todo para mi... con él me voy a ahorrar que algún despistado me pregunte qué es eso del "sudo apt-get update", etc. que añado en cada análisis de una aplicación... Les enlazo a este tuto, y listo.
Aunque este es uno de los capítulos más sencillos de la serie, encierra algunos de los elementos que convierten a Linux en un sistema especial. Por un lado, el concepto de "paquete" que, lejos de referirse a un mal jugador de fútbol, que también, en este caso alude a los ficheros de programas del sistema. Estos paquetes tienen varios papeles en el funcionamiento de Linux. Pueden funcionar como "controladores" para los programas propiamante dichos, intermediando entre estos y el sistema y dotando de funcionalidades a las aplicaciones, o haciendo que estas se comuniquen entre sí. Son las denominadas "librerías". Estas librerías son compartidas entre las aplicaciones, de forma que todas recurren a las mismas si necesitan hacer la misma función. Las aplicaciones, por su parte, requieren de estas librerías para instalarse, y el sistema nos avisará si carecemos de algunas de ellas. En estos casos hablamos de las librerías como "dependencias" de una aplicación. Es decir, las librerías de las que depende un programa para funcionar. Pues bien, en lo que al terminal se refiere, tanto librerías como aplicaciones son paquetes exactamente iguales a la hora de instalarse y eliminarse. Así, todo el funcionamiento del sistema se vuelve absolutamente transparente en la medida en que conozcamos la función de las librerías implicadas, y podremos tomar decisiones sobre la conveniencia de una instalación basándonos en el conocimiento que tengamos sobre la estabilidad o rendimiento de una librería en concreto.
Esto que suena tan técnico y tan complicado se vuelve bastante sencillo y mecánico con la práctica. Basta con conocer el funcionamiento de nuestros gestores de paquetes, bien sean gráficos o por terminal. En este sentido, creo que ningún gestor gráfico suplantará al 100% al terminal para este tipo de trabajos, así que es más que conveniente conocer cómo hacerlo funcionar.
La mayor parte de comandos básicos ya los explico en el vídeo, así que permitidme que aporte algún truco más que quizá os sea de utilidad. Un procedimiento que ahorra bastante tecla es el de enlazar comandos mediante el símbolo &&, como en el siguiente ejemplo:
sudo apt-get update && sudo apt-get upgradeParece una chorrada pero ahorra tiempo; eso sí, recordad que cada comando necesitará su correspondiente "sudo", al menos en el ejemplo que os indico. La lista de comandos que podemos enlazar mediante este procedimiento es ilimitada.
Otro "atajo" muy interesante es la capacidad de un comando de añadir cuantos parámetros deseemos. Por ejemplo, podemos instalar programa tras programa mediante un solo comando:
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| Un viejo comando que usé unas cuantas veces en la época de Maverick Meerkat. Fuente del comando: ubuntulife |
Por último, y en prueba de mi respeto por otras distribuciones, sobre las que no hago tutoriales en profundidad no por manía o desidia, sino por puro desconocimiento, me gustaría compartir con vosotros una pequeña tabla comparativa en la que se despliegan los comandos más importantes para diferentes gestores de paquetes bajo terminal. Aunque hay unos cuantos más de los que hay en la imagen, creo que están los más importantes: apt (Debian y derivados), yum (Red Hat y familiares), pacman (Arch y allegados) urpmi (Mandriva y acólitos), slaptget (Slackware y... eso, Slackware), emerge (Gentoo y sus amiguetes) y zypper (Suse y colegotas). No están todos los que son, pero...
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