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viernes, 20 de mayo de 2016
viernes, 25 de marzo de 2016
martes, 10 de junio de 2014
Manual Audacity #9: Eliminar voces de una canción
Continúo con la serie de Audacity, no me he olvidado... Hoy vamos a ver un par de trucos para quitar las voces de canciones, algo muy útil, sobre todo con los berridos que sueltan algunos...
lunes, 31 de marzo de 2014
Manual Audacity #8: Efecto Auto-Duck
Después de una larga temporada sin actualizar el manual de Audacity, aquí os traigo una nueva entrega, dirigida con cariño a los que tenéis intención de iniciaros en esta romántica locura que es el podcasting. No ganaréis dinero, no seréis famosos, pero os lo pasaréis bien, eso seguro.
miércoles, 2 de octubre de 2013
Audacity #7 y Cinelerra #19: Cambiar el formato de audio en Cinelerra con Audacity
Este vídeo es de los de encargo, tras una consulta de uno de vosotros acerca de ciertos problemas de formato con Cinelerra. Ciertamente, nuestro editor de vídeo es muy pejiguero con eso de los codecs de audio y vídeo, y aunque he propuesto alguna solución en otras ocasiones, a veces no hay nada que hacer; podemos arreglar el vídeo para que sea compatible, pero nos puede dar problemas el audio, o al revés, arreglamos el audio pero machacamos el vídeo. Este tutorial está dedicado al primero de los casos.
viernes, 20 de septiembre de 2013
Manual Cinelerra #17: Censurar vídeos (esta vez, el sonido)
A petición del personal añado este capítulo a la "miniserie" que estoy pensando en titular "conviértete en un censor de la Gestapo amateur", de forma que estoy seguro de que todos los países gobernados por dictadores estarán eternamente agradecidos. Bueno, y los democráticos también, para qué engañarnos... ejem, vamos al lío, que me pierdo...
lunes, 12 de agosto de 2013
Instalar Deepin Media Player y Deepin Audio Player en Ubuntu, Linux Mint y derivadas
Deepin Audio Player y Deepin Media Player, son los reproductores incluidos en Linux Deepin, una distribución de origen chino que utiliza los repositorios de Ubuntu. Linux Deepin intenta ser
lunes, 8 de abril de 2013
Manual Audacity #5: Ecualización de Voz
De todos los tutoriales que he lanzado a las honduras del ciberespacio, sin duda este es el más complejo técnicamente y el que probablemente más errores contiene. Ruego ya de antemano a los que sepáis del tema y le echéis un vistazo al vídeo que acompaña a este artículo que seáis benévolos y consideréis que el objetivo no es más que una mera introducción a una serie de contenidos que merecerán, sin duda, más presencia en mi canal en el futuro. Sobre todo porque es un tema que me parece muy interesante desde un punto de vista personal.
Si ya os habéis recuperado del susto, continúo: las cuerdas vocales, gracias a esta vibración, producen una "ondulación" en el aire que las está atravesando. A partir de este momento ya tenemos un sonido atravesando nuestra garganta, pero tan débil que necesita lo que se conoce como "resonadores"; del mismo modo que la vibración de la cuerda de una guitarra no sería audible si el aire no llegase a la caja del instrumento musical, el aire que atraviesa las cuerdas vocales necesita resonar contra algo para que sea audible. y nuestro cuerpo es un excelente resonador, contamos para ello con las propias vías respiratorias (laringe, faringe) y las cavidades bucal y nasal. Además de todo esto, otras partes de nuestro cuerpo colaboran para que el sonido se articule en los fonemas que conocemos. Son los elementos articulatorios: dientes, lengua, etc.
Con todo esto junto os podréis imaginar que el sonido de la voz humana es algo muy complejo y bastante diferente del de un instrumento musical cualquiera. Aquí es donde llegamos al asunto de las frecuencias.
El sonido es una onda, que se traslada a bordo de un elemento elástico. toda onda tiene una serie de características, en función de su forma. La que nos interesa en este momento es la frecuencia, que se puede definir como la cantidad de veces que se repite el movimiento de una onda, desde su posición "inferior" a su posición "superior". En el siguiente gráfico podemos ver un par de ondas simples:
En el gráfico se aprecia con claridad lo que quiero decir: una onda de alta frecuencia es una onda "apretada", mientras que una onda de baja frecuencia es una onda "estirada". El problema es que nuestra voz (y prácticamente cualquier sonido) es un pelín más compleja, pues está compuesta por un montón de ondas diferentes. Esto se debe al camino que recorre el aire en su viaje desde los pulmones hasta el exterior, que se ve alterado de un montón de formas diferentes por los distintos órganos que van modificándolo. Como cada uno de nosotros tiene una configuración del aparato respiratorio, de las cuerdas vocales, del cráneo y de los elementos articulatorios diferente, las ondas acústicas que producimos son diferentes en cada caso, y por eso se puede distinguir una voz de otra. Por esta razón, las voces humanas ocupan lo que se llama un "rango de frecuencias", es decir, las ondas que produce una voz se sitúan en un conjunto de ondas que oscilan entre las relativamente bajas y las relativamente altas. Este otro gráfico aclara un poco el asunto:
El esquema muestra en la línea superior las frecuencias más importantes, y en la banda verde el rango que ocupa la voz humana como promedio. El resto de bandas corresponden con las diferentes tesituras de la voz en terminología musical. Así de paso ya sabéis que es eso de un soprano, y porqué un tenor no es alguien con la voz relativamente grave por mucho que pese 200 kg. Al menos en comparación con un bajo o un barítono, ya quisiera yo tener voz de tenor...
Así las cosas, lo que os presento en el vídeo es una serie de consejos sobre qué frecuencias podemos modificar para alterar la percepción que tenemos de la voz en un podcast. Evidentemente, no existe ninguna receta mágica, por mucho que os presente una serie de parámetros para que podáis almacenar en Audacity. Interpretadlo más bien como unos "parámetros guía" a partir de los cuales podréis llegar más fácilmente al ajuste ideal para cada voz. Como os decía antes, el problema de la voz es que es un instrumento biológico, que tiene tantos detalles personales que se vuelve imposible automatizar la ecualización.
Otra cosa importante es lo de los armónicos. Para no extenderme demasiado, os resumo: un armónico es una onda con una frecuencia determinada que "surge" en un resonador tras recibir este otra onda. Dicho de otra manera, aquellos resonadores naturales que os mencionaba (vías respiratorias, boca, nariz) no sólo amplifican el sonido, sino que además aportan sus propias ondas. Estas ondas "de regalo" son muy importantes pues aportan una importante dosis de carácter individual a nuestra voz; además, estos armónicos se suelen situar en rangos de frecuencia altos, muchas veces por encima del rango normal, por lo que en muchas ocasiones si tocamos las bandas de ecualización de frecuencias por encima de los 1000 Hz percibiremos importantes diferencias. No obstante, por propia experiencia creo que es en las frecuencias más bajas donde los cambios son más críticos. En cualquier caso, haced vuestras propias pruebas, en cada caso tenéis que averiguar qué ecualización le queda mejor a vuestras voces.
La voz humana
Vayamos a los aspectos más básicos sobre la voz humana, que nos servirá para entender mejor el asunto de la ecualización. La voz es el resultado de un complejo sistema fisiológico que aprovecha el aire y una serie de órganos para crear sonidos articulados (el lenguaje, un grito, un leve gemido, la risa, etc.). Este aire sale de los pulmones y recorre las vías respiratorias hasta las cuerdas vocales, que son unos cartílagos que tienen la capacidad de vibrar de forma controlada. Si queréis ver en funcionamiento a las cuerdas vocales, podéis ver el siguiente vídeo, aunque os adelanto que es asqueroso y os traerá a la mente quizá otras partes de la anatomía humana, avisados quedáis:Si ya os habéis recuperado del susto, continúo: las cuerdas vocales, gracias a esta vibración, producen una "ondulación" en el aire que las está atravesando. A partir de este momento ya tenemos un sonido atravesando nuestra garganta, pero tan débil que necesita lo que se conoce como "resonadores"; del mismo modo que la vibración de la cuerda de una guitarra no sería audible si el aire no llegase a la caja del instrumento musical, el aire que atraviesa las cuerdas vocales necesita resonar contra algo para que sea audible. y nuestro cuerpo es un excelente resonador, contamos para ello con las propias vías respiratorias (laringe, faringe) y las cavidades bucal y nasal. Además de todo esto, otras partes de nuestro cuerpo colaboran para que el sonido se articule en los fonemas que conocemos. Son los elementos articulatorios: dientes, lengua, etc.
Con todo esto junto os podréis imaginar que el sonido de la voz humana es algo muy complejo y bastante diferente del de un instrumento musical cualquiera. Aquí es donde llegamos al asunto de las frecuencias.
Las frecuencias acústicas
El sonido es una onda, que se traslada a bordo de un elemento elástico. toda onda tiene una serie de características, en función de su forma. La que nos interesa en este momento es la frecuencia, que se puede definir como la cantidad de veces que se repite el movimiento de una onda, desde su posición "inferior" a su posición "superior". En el siguiente gráfico podemos ver un par de ondas simples:![]() |
| Fuente: Wikipedia |
En el gráfico se aprecia con claridad lo que quiero decir: una onda de alta frecuencia es una onda "apretada", mientras que una onda de baja frecuencia es una onda "estirada". El problema es que nuestra voz (y prácticamente cualquier sonido) es un pelín más compleja, pues está compuesta por un montón de ondas diferentes. Esto se debe al camino que recorre el aire en su viaje desde los pulmones hasta el exterior, que se ve alterado de un montón de formas diferentes por los distintos órganos que van modificándolo. Como cada uno de nosotros tiene una configuración del aparato respiratorio, de las cuerdas vocales, del cráneo y de los elementos articulatorios diferente, las ondas acústicas que producimos son diferentes en cada caso, y por eso se puede distinguir una voz de otra. Por esta razón, las voces humanas ocupan lo que se llama un "rango de frecuencias", es decir, las ondas que produce una voz se sitúan en un conjunto de ondas que oscilan entre las relativamente bajas y las relativamente altas. Este otro gráfico aclara un poco el asunto:
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| Fuente: Wikipedia |
El funcionamiento del ecualizador tras todo este rollo
Pues bien, lo que hace un ecualizador es simplemente aumentar o disminuir el volumen de una frecuencia concreta de manera independiente al resto. De esta manera, subiendo aquí o bajando allá podremos controlar la manera que tenemos de percibir un sonido, o en el caso de sonidos complejos (la música), darle más presencia a unos instrumentos sobre otros siempre que sepamos las frecuencias en que se mueve cada uno de ellos.Así las cosas, lo que os presento en el vídeo es una serie de consejos sobre qué frecuencias podemos modificar para alterar la percepción que tenemos de la voz en un podcast. Evidentemente, no existe ninguna receta mágica, por mucho que os presente una serie de parámetros para que podáis almacenar en Audacity. Interpretadlo más bien como unos "parámetros guía" a partir de los cuales podréis llegar más fácilmente al ajuste ideal para cada voz. Como os decía antes, el problema de la voz es que es un instrumento biológico, que tiene tantos detalles personales que se vuelve imposible automatizar la ecualización.
Otra cosa importante es lo de los armónicos. Para no extenderme demasiado, os resumo: un armónico es una onda con una frecuencia determinada que "surge" en un resonador tras recibir este otra onda. Dicho de otra manera, aquellos resonadores naturales que os mencionaba (vías respiratorias, boca, nariz) no sólo amplifican el sonido, sino que además aportan sus propias ondas. Estas ondas "de regalo" son muy importantes pues aportan una importante dosis de carácter individual a nuestra voz; además, estos armónicos se suelen situar en rangos de frecuencia altos, muchas veces por encima del rango normal, por lo que en muchas ocasiones si tocamos las bandas de ecualización de frecuencias por encima de los 1000 Hz percibiremos importantes diferencias. No obstante, por propia experiencia creo que es en las frecuencias más bajas donde los cambios son más críticos. En cualquier caso, haced vuestras propias pruebas, en cada caso tenéis que averiguar qué ecualización le queda mejor a vuestras voces.
miércoles, 27 de marzo de 2013
Manual Audacity #4: Eliminación de ruido
Este es uno de esos tutoriales que pueblan los pagos youtuberos por doquier, pero que tiene que engrosar las estanterías de mi vídeomanual sí o sí. Y es que es obligatorio proporcionar una ayuda a los podcasteros que leáis-veáis esto y que reconocéis que a vuestro podcast le hace falta una manita de chapa y pintura, esto es: eliminar los deterioros provocados por una grabación defectuosa, que suelen convertirse en el dichoso ruido de fondo.
Esto del ruido es algo parecido al ruido fotográfico: es mucho mejor si no lo provocamos y siempre que lo intentemos eliminar será a costa de calidad en el producto final. El problema que tiene el ruido de sonido es que es más difícil de controlar. Miento: en realidad el problema suele ser lo caro que sale eliminarlo. Para resumir lo que podría ser una larga historia, los elementos que influyen de forma más clara en la aparición de ruido de fondo son:
Sobre la situación y localización de la grabación, aquí ya hay cosas más importantes, y aunque resulten obvias, conviene recordarlas por si acaso. El espacio de la grabación tiene que tener tres cualidades: ser silencioso (ya avisé que era obvio), estar aislado de ruidos externos (deviene de lo anterior) y comportarse de forma adecuada ante el sonido. Esto último se refiere a que el sonido debe ser lo más limpio posible en el momento de ser recogido por el micro, y si el lugar donde grabamos hace rebotar el sonido, probablemente tendremos problemas. Un lugar adecuado tiene que tener, como mínimo, un montón de "cosas" cuadros en las paredes, plantas, estanterías, lo que sea. La clave es eliminar en la medida de lo posible las superficies lisas donde el sonido rebota y llega al micrófono cuando le da la gana. Además de evitar estos rebotes indeseables, un correcto aislamiento nos permitirá ajustar el micrófono con algo más de libertad, lo cual redunda también en la calidad. Esto nos lleva a los dos últimos puntos, que son los verdaderamente importantes: Un micrófono bueno y bien ajustado es la clave definitva. Cuando digo "bueno" no digo "necesariamente caro"; aunque evidentemente un micro de gama alta suele dar mejor calidad que uno de 2€, en realidad suele ser más importante elegir el micrófono adecuado para el trabajo específico que estemos haciendo. Sobre este tema podría estar hablando horas y horas, lo cual de hecho hicimos en nuestro podcast hace unos meses, de modo que os lo enlazo aquí para que le echéis un oído y así me ahorro un artículo kilométrico.
De lo que no hablo demasiado en el podcast es de los ajustes de la grabación, que es un tema también importante. En este sentido, es impagable contar con la posibilidad de tener un "monitor" de audio, es decir, un sistema que os permita escuchar lo que entra en el micrófono en tiempo real, de forma que no resulte molesto para hablar y podáis ajustar exactamente la entrada. Ahí ya se nos puede disparar el precio, pues en general las tarjetas de sonido integradas no disponen de este tipo de monitores y si lo tienen no está garantizado que Linux no nos devuelva cierto "retardo", que arruinaría la función de un monitor. Este retardo se denomina "latencia" y también podría ser objeto de tratados enteros, así que lo tocaré otro día. A lo que quiero llegar es que para estas cosas vienen bien las mesas de mezclas, que al ser un hardware casi independiente de vuestro PC no tendrán problema de latencia (y deberían tener salidas de monitor), o un micrófono que disponga de una salida de monitor, que es difícil de encontrar pero haberlos, haylos. El que yo uso para los screencast y el podcast es un Shure del que también hablo en nuestro Unadecast y del que aquí os dejo un enlace: viene de perlas y además no necesita mesa de mezclas, pues contiene su propia "tarjeta de sonido" integrada, con su salida de monitor y todo. Además se conecta al USB, con lo cual no necesitamos alimentación externa. En este sentido los micros USB están mejorando un montón en prestaciones durante los últimos años, a un nivel que lleva a dudar sobre la verdadera necesidad de una mesa de mezclas para un podcast en diferido. Lo complicado aquí es que el susodicho micro sea compatible con Linux y aquí la cosa ya se pone difícil. Aunque el soporte es bastante bueno, la documentación sobre estos micrófonos ignora sistemáticamente y en todas las marcas la mención al sistema del pingüino, de forma que la compra de uno de estos chismes es una especie de lotería. En este sentido, es recomendable visitar alguno de los foros de referencia en este terreno del sonido, como hispasonic o sonidoyaudio. Ya os adelanto que las preguntas sobre compatibilidades con Linux no son frecuentes, pero quizá tengáis suerte.
Esto del ruido es algo parecido al ruido fotográfico: es mucho mejor si no lo provocamos y siempre que lo intentemos eliminar será a costa de calidad en el producto final. El problema que tiene el ruido de sonido es que es más difícil de controlar. Miento: en realidad el problema suele ser lo caro que sale eliminarlo. Para resumir lo que podría ser una larga historia, los elementos que influyen de forma más clara en la aparición de ruido de fondo son:
- Calidad y tipo de micrófono
- Ajustes de grabación
- Situación y localización de la grabación
- Otros elementos de hardware
Sobre la situación y localización de la grabación, aquí ya hay cosas más importantes, y aunque resulten obvias, conviene recordarlas por si acaso. El espacio de la grabación tiene que tener tres cualidades: ser silencioso (ya avisé que era obvio), estar aislado de ruidos externos (deviene de lo anterior) y comportarse de forma adecuada ante el sonido. Esto último se refiere a que el sonido debe ser lo más limpio posible en el momento de ser recogido por el micro, y si el lugar donde grabamos hace rebotar el sonido, probablemente tendremos problemas. Un lugar adecuado tiene que tener, como mínimo, un montón de "cosas" cuadros en las paredes, plantas, estanterías, lo que sea. La clave es eliminar en la medida de lo posible las superficies lisas donde el sonido rebota y llega al micrófono cuando le da la gana. Además de evitar estos rebotes indeseables, un correcto aislamiento nos permitirá ajustar el micrófono con algo más de libertad, lo cual redunda también en la calidad. Esto nos lleva a los dos últimos puntos, que son los verdaderamente importantes: Un micrófono bueno y bien ajustado es la clave definitva. Cuando digo "bueno" no digo "necesariamente caro"; aunque evidentemente un micro de gama alta suele dar mejor calidad que uno de 2€, en realidad suele ser más importante elegir el micrófono adecuado para el trabajo específico que estemos haciendo. Sobre este tema podría estar hablando horas y horas, lo cual de hecho hicimos en nuestro podcast hace unos meses, de modo que os lo enlazo aquí para que le echéis un oído y así me ahorro un artículo kilométrico.
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| Fuente: Thomann.de |
De lo que no hablo demasiado en el podcast es de los ajustes de la grabación, que es un tema también importante. En este sentido, es impagable contar con la posibilidad de tener un "monitor" de audio, es decir, un sistema que os permita escuchar lo que entra en el micrófono en tiempo real, de forma que no resulte molesto para hablar y podáis ajustar exactamente la entrada. Ahí ya se nos puede disparar el precio, pues en general las tarjetas de sonido integradas no disponen de este tipo de monitores y si lo tienen no está garantizado que Linux no nos devuelva cierto "retardo", que arruinaría la función de un monitor. Este retardo se denomina "latencia" y también podría ser objeto de tratados enteros, así que lo tocaré otro día. A lo que quiero llegar es que para estas cosas vienen bien las mesas de mezclas, que al ser un hardware casi independiente de vuestro PC no tendrán problema de latencia (y deberían tener salidas de monitor), o un micrófono que disponga de una salida de monitor, que es difícil de encontrar pero haberlos, haylos. El que yo uso para los screencast y el podcast es un Shure del que también hablo en nuestro Unadecast y del que aquí os dejo un enlace: viene de perlas y además no necesita mesa de mezclas, pues contiene su propia "tarjeta de sonido" integrada, con su salida de monitor y todo. Además se conecta al USB, con lo cual no necesitamos alimentación externa. En este sentido los micros USB están mejorando un montón en prestaciones durante los últimos años, a un nivel que lleva a dudar sobre la verdadera necesidad de una mesa de mezclas para un podcast en diferido. Lo complicado aquí es que el susodicho micro sea compatible con Linux y aquí la cosa ya se pone difícil. Aunque el soporte es bastante bueno, la documentación sobre estos micrófonos ignora sistemáticamente y en todas las marcas la mención al sistema del pingüino, de forma que la compra de uno de estos chismes es una especie de lotería. En este sentido, es recomendable visitar alguno de los foros de referencia en este terreno del sonido, como hispasonic o sonidoyaudio. Ya os adelanto que las preguntas sobre compatibilidades con Linux no son frecuentes, pero quizá tengáis suerte.
sábado, 9 de marzo de 2013
Manual Audacity #1: Instalación e interfaz
Hoy inauguramos un nuevo vídeomanual, dedicado en esta ocasión a otra tarea "multimedia": la edición de audio. Si no soy un profesional en ninguno de los temas de los que trato en este blog, mucho menos en el de la edición de audio, aunque a base de practicar y de leer uno va aprendiendo lo suficiente (creo) como para aportar una serie de tutoriales organizados en torno a Audacity, que será el protagonista total de la serie.
En efecto, Audacity reúne una serie de méritos más que suficiente para figurar entre los elegidos para realizar una lista de reproducción completa en mi canal de Youtube. No sólo porque se trata de uno de los programas más veteranos con soporte continuado en el mundillo del software libre, sino porque constituye una referencia multiplataforma en numerosas tareas relacionadas con la edición de archivos de sonido.
Eso sí, conviene indicar que Audacity es una aplicación orientada a usuarios básicos, es decir, no es un programa profesional. En realidad esto no se debe a la escasez de funcionalidades del programa, que son numerosas y de calidad, sino a otra serie de factores que son más difíciles de evaluar. Audacity es un programa que trata de cubrir un rango de actividades muy amplio, y para cada una de ellas existen aplicaciones especializadas que cubren dicha actividad de una forma quizá más eficiente. ¿Cuáles son esas funcionalidades? Así a bote pronto:
En cuanto al uso de Audacity como herramienta para el podcasting, poco hay que decir que no resulte obvio: es un programa fundamental para grabar, mezclar, editar y codificar pistas de audio, por lo que por sí solo puede sostener un podcast de tipo básico o incluso con ciertas pretensiones de profesionalidad. Esto no quiere decir que pueda sustituir a una buena mesa de mezclas, aviso; pero sí que hace un gran trabajo de grabación y postproducción, que es de lo que se trata. Para el tema de la mezcla en directo hay otros programas, que tendrán su espacio en este blog.
Personalmente uso Audacity bastante a menudo, y está tan integrado entre mis programas habituales que muchas veces no me doy ni cuenta de que lo estoy utilizando. Además de ser el software que se esconde detrás de nuestro querido Unadecast, lo suelo utilizar cuando necesito "fabricar" algún efecto de audio en mis vídeos de Youtube; también tuvo un papel fundamental durante un tiempo en el que no encontraba un formato de vídeo que Cinelerra aceptase conservando las pistas de imagen y sonido al mismo tiempo. De este modo, recurría a cargar los archivos de vídeo en Audacity, con el que extraía el audio, lo limpiaba un poquito de ruido, controlaba los niveles y recodificaba a un formato "comestible" para mi editor de vídeo. Actualmente no lo necesito porque he encontrado un formato 100% compatible, pero teniendo Aducacity ya no me preocupan tanto estos problemas.
También le doy un buen uso con ciertas tareas de tipo profesional (uno es profesor de idiomas), y me viene de perlas para las audiciones y para grabar los ejercicios de diálogo con mis alumnos, a los que cruelmente mortifico escuchando sus propias voces. Así que también podemos incluirlo en el grupo de "sofisticados instrumentos de tortura". Bromas aparte, el ámbito del sonido no parece tan llamativo como el de la fotografía o el vídeo, pero realmente, y en función de nuestras aficiones o gustos, puede venir muy bien conocer este programa y hacer uso de él en un momento dado. Y dicho de esto, la semana que viene el siguiente capítulo. ¡Espero que os guste!
En efecto, Audacity reúne una serie de méritos más que suficiente para figurar entre los elegidos para realizar una lista de reproducción completa en mi canal de Youtube. No sólo porque se trata de uno de los programas más veteranos con soporte continuado en el mundillo del software libre, sino porque constituye una referencia multiplataforma en numerosas tareas relacionadas con la edición de archivos de sonido.
Eso sí, conviene indicar que Audacity es una aplicación orientada a usuarios básicos, es decir, no es un programa profesional. En realidad esto no se debe a la escasez de funcionalidades del programa, que son numerosas y de calidad, sino a otra serie de factores que son más difíciles de evaluar. Audacity es un programa que trata de cubrir un rango de actividades muy amplio, y para cada una de ellas existen aplicaciones especializadas que cubren dicha actividad de una forma quizá más eficiente. ¿Cuáles son esas funcionalidades? Así a bote pronto:
- Edición multipistas de audio
- Transcodificación y preparación de archivos comprimidos de audio
- Análisis de sonido
- Grabación y mezcla de sonido en directo
sudo add-apt-repository ppa:audacity-team/dailyDesde este repositorio accederéis a la última versión disponible, la 2.0.4; que no os asuste que sólo vayan por la versión 2 después de tantos años, Audacity sigue una progresión muy buena pero "a la antigua usanza", es decir, con numeraciones de versiones muy conservadoras y que dan la impresión de que el avance es lento. La tontería de pasar a una versión mayor después de cambiar dos o tres tonterías la puso de moda Google con su navegador Chrome y muchos otros han seguido la corriente. En cualquier caso, el proyecto Audacity sigue vivo y con una consistente comunidad de desarrolladores implicada en el proyecto.
sudo apt-get update
sudo apt-get install audacity
En cuanto al uso de Audacity como herramienta para el podcasting, poco hay que decir que no resulte obvio: es un programa fundamental para grabar, mezclar, editar y codificar pistas de audio, por lo que por sí solo puede sostener un podcast de tipo básico o incluso con ciertas pretensiones de profesionalidad. Esto no quiere decir que pueda sustituir a una buena mesa de mezclas, aviso; pero sí que hace un gran trabajo de grabación y postproducción, que es de lo que se trata. Para el tema de la mezcla en directo hay otros programas, que tendrán su espacio en este blog.
Personalmente uso Audacity bastante a menudo, y está tan integrado entre mis programas habituales que muchas veces no me doy ni cuenta de que lo estoy utilizando. Además de ser el software que se esconde detrás de nuestro querido Unadecast, lo suelo utilizar cuando necesito "fabricar" algún efecto de audio en mis vídeos de Youtube; también tuvo un papel fundamental durante un tiempo en el que no encontraba un formato de vídeo que Cinelerra aceptase conservando las pistas de imagen y sonido al mismo tiempo. De este modo, recurría a cargar los archivos de vídeo en Audacity, con el que extraía el audio, lo limpiaba un poquito de ruido, controlaba los niveles y recodificaba a un formato "comestible" para mi editor de vídeo. Actualmente no lo necesito porque he encontrado un formato 100% compatible, pero teniendo Aducacity ya no me preocupan tanto estos problemas.
También le doy un buen uso con ciertas tareas de tipo profesional (uno es profesor de idiomas), y me viene de perlas para las audiciones y para grabar los ejercicios de diálogo con mis alumnos, a los que cruelmente mortifico escuchando sus propias voces. Así que también podemos incluirlo en el grupo de "sofisticados instrumentos de tortura". Bromas aparte, el ámbito del sonido no parece tan llamativo como el de la fotografía o el vídeo, pero realmente, y en función de nuestras aficiones o gustos, puede venir muy bien conocer este programa y hacer uso de él en un momento dado. Y dicho de esto, la semana que viene el siguiente capítulo. ¡Espero que os guste!
lunes, 16 de julio de 2012
Fatal Error
Por eso dejo constancia aquí de mi error. Un vídeo que pretendía ser especial. Un vídeo en el que quería presentaros a los miembros de Unade25 en su salsa ( como pertenecientes al clan XURX) pero resulto ser un fiasco. Un problema técnico acabo por arruinarlo todo.
Para la próxima escuchare con más atención nuestros propios podcast.
domingo, 15 de julio de 2012
Unadecast #2 (versión podcast)
¡La versión podcast de vuestro programa de culto ha vuelto! En esta entrega nos hemos centrado en un tema que hará las delicias de los amantes del podcasting, y sobre todo de aquellos que estéis barajando la posibilidad de montaros uno propio: el audio.
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