lunes, 4 de marzo de 2013

Software Linux: CopyQ


El vídeotutorial que abre la semana sirve para presentaros una modesta función de cualquier sistema operativo que se precie, a la que no se le suele dar mucha importancia, a pesar de que estamos tirando de ella continuamente: el portapapeles.


Como suele ocurrir, la posibilidad que tiene el software libre de responder de forma rápida y eficiente a las necesidades de sus usuarios da como resultado contar con programas como CopyQ, que nos da la capacidad de gestionar la información que contiene nuestro portapapeles con una cantidad de opciones que cubrirá las necesidades de cualquiera.
Es interesante elegir esta sencilla aplicación como ejemplo de las diferencias entre el software libre y el software privativo. Evidentemente, un programa con una función tan simple, no debe ser difícil de programar. Quizá por eso, y por la falta de compradores potenciales, resulta más complicado ver este tipo de programas en otros ámbitos. Por suerte, en Linux pasa exactamente lo contrario: estas funciones sencillas son ideales para muchos programadores o grupos de ellos que quieren aportar sus conocimientos al conjunto de funciones del sistema del pingüino.

Desde esta pantalla accedemos a las diferentes porciones de información que hemos ido copiando

CopyQ es uno de estos gestores de portapapeles, que nos permite almacenar y organizar la información que copiamos o cortamos de diversas fuentes. El programa lista la información y nos la presenta en un sencillo indicador, a través del cual podemos volver a pegarla en el lugar que queramos. Además de este uso básico, CopyQ nos proporciona un sin fin de opciones de configuración, de gestión de la información que copiamos por tipos (no sólo es sensible al texto, si no también a imágenes, entre otras fuentes), de creación de atajos de teclado o de sesiones diferentes donde almacenar conjuntos de datos (las pestañas que os enseño en el vídeo). Además de todo esto, el programa guarda todos la información en una base de datos permanente, que sobrevive al cierre de sesión de nuestro sistema, por lo que podremos tener siempre los datos accesibles.
En este sentido, se abren un montón de posibilidades de uso, pues el portapapeles pasa de ser una función puntual a convertirse en un "almacén" de datos que podremos tener en cualquier momento.

El menú al que podemos acceder desde la barra de indicadores del programa

Otro de los puntos fuertes de este programa, escrito por Sam Rog, es el de que utiliza el lenguaje Qt, por lo cual se adapta sin problemas a prácticamente cualquier entorno de escritorio y cualquier sistema operativo. Está disponible para Linux (por supuesto), pero también para Windows. En cuanto a su funcionamiento con los muy especiales indicadores de Unity, no tendremos problema, al menos yo no lo he tenido y no me ha hecho falta meter la aplicación en ninguna "whitelist".
Si queréis instalar CopyQ en vuestro sistema podéis pasaros por su espacio de Google Code y bajaros el código fuente, listo para compilar. Este sería uno de los métodos más recomendables para sistemas "no-ubuntu". Para estos últimos, disponemos de la consabida PPA:

sudo add-apt-repository ppa:samrog131/ppa 
sudo apt-get update 
sudo apt-get install copyq
En este caso, sin embargo, convendría hacer algo más; como indican en webupd8 esta PPA contiene un montón de paquetes de desarrollo, que podrían inestabilizar el sistema. De modo que, una vez instalado el programa, os aconsejo que eliminéis la PPA con el siguiente comando:
sudo add-apt-repository -r ppa:samrog131/ppa
Este pequeño inconveniente se soluciona compilando el programa, aunque en ambos casos el resultado será el mismo: tendréis la aplicación, pero no se actualizará al no contar con ningún repositorio de referencia. De todas formas, tras las pruebas que he ido haciendo no he encontrado ningún bug, así que me  atrevería a calificar esta aplicación de estable. 
Se trata, en resumen, de un pequeño pero potente programa que potencia de una forma muy importante una de las funciones básicas de nuestros sistemas, por lo que siempre resulta conveniente contar con ella o con cualquier alternativa que podáis encontrar. De hecho, cada vez es más común encontrar gestores de portapapeles en las nuevas distribuciones, lo cual demuestra que merece la pena tenerla. ¡Espero que os guste!

domingo, 3 de marzo de 2013

Resumiendo #14 (y último)


En UnaDe25 tenemos muy poca capacidad de concentración y enseguida nos aburrimos de las cosas. Este es el caso de los artículos "resumiendo", que ven su fin con la decimocuarta entrega. Pensamos que han cumplido su función, la de aportar algo de chicha los sábados cuando no publicábamos en todo el fin de semana y los domingos cuando asaltamos la franja sabatina.
Sea como fuere, los últimos cambios en nuestra forma de comunicación con vosotros han convertido en bastante inútil el formato de "artículo-resumen"; El blog muestra todos los artículos en su página inicial, de una forma bastante clara, y además el scroll infinito ayuda bastante a la exploración de contenidos; las recientes adquisiciones de grupos de Facebook y Google+ se han unido también a las demás: RSS y Twitter. Con todo esto creo que es prácticamente imposible que os perdáis un capítulo de nuestros culebrones, a no ser, por supuesto, que no queráis saber nada de nosotros. Cosa que, por otra parte, entenderíamos perfectamente.
Así las cosas, vamos a aprovechar uno de los elementos que constituían los "resumiendo": las noticias de la semana van a cambiar de formato, y lo van a hacer a partir de la semana que viene. No vamos a desvelaros el formato, aunque creemos que es bastante fácil de adiviniar si contamos con las premisas que constituyen este blog: lo nuestro no es el periodismo, y tampoco los corta y pega. Nos consideramos cronistas e intentaremos hacer gala de ello con una forma un tanto diferente de traer información a la red. Veremos en qué termina, aunque tened por seguro que el resto de contenidos se mantendrá imperturbable, porque seguimos disfrutando como enanos creando nuestros tutos, Vlogs, y el podcast.

Noticias de la semana

Aunque hemos decidido este cambio en las últimas horas, el bueno de Hijos no ha querido dejar este artículo sin su correspondiente dosis de noticias, así que aquí tenéis su aportación:
Esta semana se nos ha antojado floja en noticias; o al menos en el tipo de noticias que aquí solemos mostraros. Tal vez es un síntoma de astenia pre-primaveral o, tal vez, se trate de una resaca de la "importancia" de las noticias de las semanas  pasadas. Con todo, no podemos dejar de anunciaros lo siguiente:

  • No se si para vosotros será noticia (cada vez lo es menos) pero durante esta semana ha escapado la liebre que anuncia la presentación de un nuevo titulo de la saga Assassins Creed. Como no, y a la busqueda de ambientaciones cada vez más estrafalarias, en este caso le tocara al mundo de los piratas (los de verdad, no los de Verbatin). El epíteto del juego será Black Flag y encontrareis casi toda la información al respecto aquí.
  • Siguiendo en el mundo de los videojuegos, o también podríamos decir de la infamia, la noticia, de las que tanto gustan a Hijos, es el anuncio por parte de EA de que a partir de ahora todos sus juegos incorporarán la opción de los Micro-pagos... No más comentarios...
  • Y otra vez más nos vamos a hacer eco de una de esas noticias que más pueden ser tomadas como "promociones", pero es que durante esta semana ha dado lugar el primer pase de proyección (obviamente a puerta cerrada) de la nueva película de Superman. La expectación no puede ser mayor (algo se intuía en las imágenes de esta semana...).

Y la semana que viene...

Aparte de las novedades  que señalamos al principio, seguiremos con lo que veníamos haciendo; tenemos ya en fase de producción los vídeos que jalonarán la semana que empieza, continuando con las series actuales y con alguna bienvenida a los vídeomanuales. Mientras tanto, Hijos me asegura que ha encontrado una grata fuente de inspiración en las doradas arenas de una cala en la isla Wake, la principal de un atolón del mismo nombre en el centro del Pacífico. Así cualquiera...

sábado, 2 de marzo de 2013

Gestión de color en Linux #5: Gestión de color en programas



Sin avisar ni nada, al más puro estilo UnaDe25, salimos con otro capítulo de la serie de Gestión de Color, con un corolario que algunos de vosotros habíais solicitado y que espero que complete los contenidos de este tema, que aunque es más amplio de lo que aporto, cubre lo necesario para adentrarse en este tenebroso terreno de la gestión de color.


En el vídeo aporto una sencilla guía para la instalación de perfiles icc y su uso en las aplicaciones libres más usuales en el ámbito de la imagen. Aunque la tarea es sencilla mediante el uso de un sencillo comando de instalación, si queréis una colección mayor de perfiles hay un montón de páginas donde están convenientemente almacenadas. Una de ellas es la de color.org, donde podríes descargaros un montón de perfiles icc en su sección de recursos.


Tener un montón de perfiles diferentes está bien, aunque al final lo importante es tener el monitor bien calibrado, un perfil tipo sRGB para las fotos que vayáis a colgar, y los CMYK que sean necesarios si vais a llevar vuestros trabajos a imprenta. Lo complejo en este sentido es lo de los perfiles CMYK, pues tendréis que informaros adecuadamente de cómo trabaja el laboratorio al que vayáis a llevar vuestras fotos. Si el laboratorio no os informa adecuadamente, u os dice que eso de los perfiles da un poco lo mismo, mal asunto. Una foto que no haya sido preparada para un perfil CMYK nunca se va a ver de la misma manera que la misma imagen en RGB.

RGB vs. CMYK

Aunque ambos modos reflejan teóricamente un montonazo de colores, nunca se llegan a corresponder de forma exacta y además el modo RGB tiene un espectro de color mayor. Esto se debe a que estos espacios están pensados para propósitos diferentes, a saber: la visualización en pantalla y la impresión sobre papel, respectivamente. En este sentido, son un montón de factores los que intervienen para que después de todo el proceso, lo que vemos en pantalla sea diferente del resultado impreso. Un monitor emite luz y un papel la refleja. En el monitor los colores ocupan píxeles, y en el papel los colores son pequeños puntos que entran en contacto los unos con los otros. Una cosa es la tinta y otra los diminutos LED. Podríamos continuar con las diferencias, pero sería una tarea interminable e inútil. La cosa es tener claro que un paso fundamental antes de imprimir es intentar adivinar cómo va a quedar la foto impresa. Si no convertís vuestras imágenes al modo CMYK mediante un perfil concreto, podremos encontrarnos con los típicos problemas de desaturación de ciertos colores, azules que son violetas, aplanamiento general de la imagen, negros que no son tan negros como deberían... nada que no le haya pasado a cualquiera de nosotros antes de ponerse a estudiar el tema. Pero como una imagen vale más que mil palabras, a continuación os dejo una comparativa de ambos modos que puede resultar esclarecedora:

Comparativa RGB vs. CMYK. Fuente: Thinkpro
En conclusión: si vais a imprimir, y queréis impresiones exactas, llevad vuestros archivos a un laboratorio profesional (a la larga sale más barato que montárselo en casa, las tintas son prohibitivas y para fotografía "pro" hacen falta impresoras de un montón de cartuchos, o dos impresoras si además imprimís en blanco y negro), donde os informen de qué perfil exacto utilizan, que os lo proporcionen si pueden o que os indiquen cuál es para descargarlo vosotros mismos. Eso sí: si no sois quisquillosos, os podéis ahorrar ese trabajo. Una foto es una foto, y lo que importa al final es el motivo y no lo de obtener "un azul exacto a escala nanométrica".

Soft Proofing

De todas maneras, seguimos con un problema: si estoy editando una foto, que veo en un monitor, que trabaja en RGB, ¿cómo demonios sé de qué manera se verá la imagen en CMYK? Si os habéis hecho esta pregunta, os felicito, habéis comprendido los principios básicos de la gestión de color, a pesar de la discutible calidad de mis vídeos. Los monitores funcionan en RGB por mucho que carguemos perfiles CMYK. Por suerte, tenemos una ventaja: los monitores suelen tener una gama de colores más amplia que las impresoras, de modo que se puede simular mediante software el resultado de una impresión. Esto es lo que se llama Soft Proofing o "prueba de impresión". Las pruebas de impresión son una forma de representar gráficamente cómo se verá la imagen en papel, pero en el monitor. Para realizar un Soft Proofing adecuado hay que tener en cuenta lo siguiente:
  • Un monitor calibrado
  • Un perfil CMYK calibrado para una impresora y un papel determinado
  • Un buen par de ojos
Con todos estos requisitos cumplidos (de nuevo aquí es importante el papel del laboratorio, que os tendría que pasar el perfil concreto y calibrado para la combinación de impresora y papel que vayáis a escoger) podremos pasar a marcar la opción de prueba de impresión en el software que estéis utilizando. Los cambios suelen ser muy sutiles (de ahí el tercer punto), y  generalmente obtendréis cierta desaturación en los tonos, que es algo inevitable la mayor parte de las veces. Esto ocurre sobre todo en los tonos rojos más saturados, que son difíciles de reproducir en las impresoras. Si sólo tenéis este resultado, daos por satisfechos, porque es lo normal. Si en cambio tenéis variaciones de tono (un rojo que se vuelve naranja, o un azul que se vuelve violeta), entonces tendréis que cambiar el propósito de impresión o intentar otro procesado en la imagen alterando valores de luminosidad, balance de blancos, etc. Los programas de edición de imagen tienen también una opción para marcar el límite de gama (gamut) de los colores de la foto. Dependiendo del software, se marcará con un color u otro las áreas de la imagen donde existan colores que nuestra impresora no puede reproducir. Estos colores "rebeldes" serán reproducidos en papel buscando alternativas que estén dentro de la gama, de acuerdo a algoritmos que seleccionamos mediante los diferentes propósitos (ya sabéis: perceptual, colorimétricos...).

 

Modo CMYK en Gimp con "Separate+"

Por suerte, casi todos los programas importantes relacionados con la imagen en GNU-Linux gozan de soporte para este modo de color. Pero por alguna razón, se queda algo atrás el buque insginia, Gimp. El soporte para perfiles en este programa está evolucionando lentamente y es de esperar que de aquí a una próxima versión se ponga al mismo nivel de sus compañeros Scribus, Inkscape, Darktable, Rawtherapee, etc.
Pero al mismo tiempo, esta debilidad de Gimp se ve más o menos corregida merced a una de sus mayores virtudes: el apoyo de una comunidad de usuarios grande y activa. De modo que disponemos de un plugin, llamado "separate+" que proporciona soporte parcial para este modo de color. En el vídeo queda claro que este soporte es un poco "cutre", pero el caso es que funciona, y hace lo que necesitamos aunque sea haciendo uso de "trucos sucios", con capas en lugar de canales, y más cosas raras. Pero el caso es que funciona y de momento es a lo que tenemos que agarrarnos mientras Gimp siga recluido en el modo RGB (y los 8 bits, aunque ese es otro asunto).
Para instalar este plugin podéis probar a  buscar el en centro de software de Ubuntu el "gimp plugin registry", si es que no lo habéis instalado ya. Os proporcionará un montón de plugins, incluyendo el susodicho separate+. Si queréis probar a instalarlo vosotros mismos, podéis bajaros los binarios desde aquí. La sección de descargas de esta página enlaza a una web muy rara en japonés, pero podéis fiaros de mi.
Mediante separate+ podremos importar imágenes con perfiles CMYK, convertir imágenes entre diferentes formatos RGB, pasarlos a CMYK, y unas cuantas posibilidades más. Como os digo, funciona.
Para terminar, aviso a navegantes: ya habéis comprobado que estas series son como los malos toreros, nunca terminan de retirarse del todo. Así que no descarto prepara algún capitulillo más ni para esta de la gestión del color, ni ninguna otra de las que están en la nevera. He dicho.

viernes, 1 de marzo de 2013

GG Easy


Las Olimpiadas, los Juegos Píticos, la Super Bowl, el campeonato de petanca del asilo de mi pueblo, etc. Desde luego, estaréis pensando que este pequeño conjunto de eventos aglutina a los mejores deportistas de la Historia, los cuerpos más preparados y la mayor de las habilidades. Y es cierto, pero sólo en parte, son eso y mucho más. Desde antiguo, el deporte y la competición han sido no solamente muestra de poderío físico y mental, sino que han sido utilizadas como instrumento moralizante. Es decir, el deporte promueve la bondad, el compañerismo, la amistad, el respeto y todas aquellas cosas con las que a todos se nos llena la boca pero ninguno practicamos.
O por lo menos, así nos lo han vendido hasta ahora... Pero, es sólo una de las caras de la moneda. Día si y día también, vemos prensa deportiva que poco o nada hace en favor de estas grandes ideas, o más bien hacen justo lo contrario. Jugadores de deportes de masa que más parecen navajeros marselleses que altos héroes grecorromanos, grandes empresarios de la construcción que más se asemejan a traficantes de esclavos que a líderes deportivos..., en definitiva, todos esos grandes ideales quedan a la altura de una apuesta en peleas de grillos en las costas de Hong Kong. Donde vive el dinero, muere la moral. 
¡Vamos Pepe, pártele las piernas a Messi! Fuente:  Eltartalo.com
 Y es entendible en cierta manera, o por lo menos justificable, que esto suceda en grandes circuitos multimillonarios. Pero no sólo es así. Basta con que un solo niñato tenga la vacua esperanza o ilusión de asemejarse a uno de sus ídolos mediáticos, para que infecte con su peste maliciosa a todos los jugadores de su entorno. ¿Pensabais que estaba hablando de fútbol? No negaréis que las similitudes son sorprendentes, pero aunque se me haya pasado este deporte por la cabeza mientras escribía esto, en realidad estaba maquinando sobre un deporte mucho más moderno ( y permítaseme que lo llame deporte), los E-Sports. Un mundillo que tiene poco tiempo, pero que aún así nos sirve de muestra perfecta para ejemplarizar esto de lo que estamos hablando. Mientras este tipo de deportes electrónicos (el equipo de UnaDe25 ocupamos todo un PodCast dedicado a este tema) se mantuvo como una afición amateur, la sensación que uno tenía a la hora de jugar, era la de estar siempre rodeado de amigos... 
Ahora la historia es otra, los grandes videojuegos que mueven millones de euros y que permiten la profesionalización de algunos jugadores son caldo de cultivo y reunión de la mayor escoria social que se recuerda. Y no se trata de que sean jugadores que no salen de casa por pasarse el día jugando, esto es hasta cierto punto entrañable, sino que pasa por prepúberes inhábiles que plasman su frustración a la hora de perder (y de ganar) insultando y molestando a aquellas personas con las que están JUGANDO. Obviamente, todos nos enfadamos al perder, e incluso nos enrabietamos, pero si esa rabieta pasa de lo gracioso a lo estúpido, es que no estamos entendiendo ni la verdadera esencia del juego, ni la del deporte.

Manual Cinelerra #11: Configuración y preferencias


Los últimos estertores de la serie sobre Cinelerra los voy a dedicar a un batiburrillo de consejos, sugerencias, trucos y escondrijos de este complejo programa. Este capítulo de hoy abre la veda de esta caótica agonía de un vídeomanual al que definitivamente le he cogido cariño. De alguna manera es un vía de enseñaros lo que hago, o al menos cómo lo hago. Y no podría llevarlo a cabo sin haberme dejado las pestañas haciendo combinaciones con las preferencias del programa.
Cinelerra cuenta con un manual traducido al español que está bastante bien, aunque su traducción es extraña en ocasiones. Además, en el terreno de la configuración y el rendimiento, el manual es especialmente ambiguo, pues como no podía ser de otra manera, ajustar nuestra aplicación para que funcione de la mejor manera posible es una cuestión muy relativa, que depende sobre todo del hardware concreto de nuestras máquinas.

Lo que sí tengo muy claro es que hay determinadas opciones "clave" que afectan de manera muy seria al rendimiento de esta aplicación. No sabría decir en qué orden de importancia, así que las citaré según vaya recordándolas:
  • Opciones de Salida de Audio: Disable Hardware Synchronization. Activadla. El tamaño del Buffer en torno a los 2048 bytes.
  • Opciones de Salida de Vídeo: tengo ciertas dudas sobre esto, pero a mi me va muy bien desactivando las opciones de "ver cada fotograma" y "Decode Frames asynchronously (esta última palabra no sé si la he escrito bien, pero si intento verificarlo me entran mareos).
  • Driver de Vídeo: Yo elijo X11-OpenGL pero no noto mucha diferencia respecto a X11 a secas. Probad ambas opciones y si van igual, aconsejo la segunda.
  • Mejoras: El tamaño de caché por objeto no debería superar los 100 megas. Yo lo tengo así y me va bien, aunque si el vídeo supera los 20 minutos me quedo sin RAM (y tengo 8 Gb, así que la cosa es grave). 
Por lo demás, lo que verdaderamente afecta al rendimiento de Cinelerra es el tamaño y la compresión de los vídeos que carguemos en la línea de tiempo. Ojo, cuando me refiero al tamaño no hablo de los megas que ocupa, sino a su resolución. De hecho, generalmente cuanto más pesa un vídeo mejor funciona Cinelerra. De nuevo, no quiero decir que un .avi de 3 horas vaya mejor que uno de media; me refiero a la compresión, que es un factor clave. Aunque el vídeo "pese" muchísimo más, Cinelerra acepta gustoso los vídeos en formatos sin compresión. Dicho comportamiento es lógico si tenemos en cuenta que en los formatos no comprimidos Cinelerra "se ahorra" el trabajo de liberarlos de su angosto formato.
De este modo, una forma inteligente de asegurar un rendimiento aceptable en este programa es el de utilizar formatos de vídeo específicos para Cinelerra, que actúen a modo de renderizados intermedios, como indicaba en capítulos anteriores. En mis últimos experimentos he comprobado que el formato MJEPG le gusta bastante a Cinelerra, así que dedicaré un vídeo específico para explicaros cómo pasar vuestros vídeos a este formato de una manera sencilla y cuyo funcionamiento os garantizo. Mejor dicho: es el que uso actualmente, o sea, que a mi me funciona. 
Otra cosa que queda pendiente es profundizar en el tema de la sincronización de audio/vídeo y la latencia. Son dos problemas que no están directamente relacionados, pero que pueden conjurar en vuestra contra de múltiples maneras. Aunque si vuestro objetivo es crear vídeotutoriales la cosa no es tan grave, sí que será un inconveniente si lo que queréis es editar vídeos "donde salgan personas", es decir, con imágenes reales, donde la sincronización exacta es imprescindible. Hay un par de trucos para solucionar esto, así que tened paciencia que ya estoy en la fase de guión para ese tutorial. En cuanto al tema de la latencia, es un tanto complejo y tardaré más en tener algo preparado. Además es un problema transversal en el ámbito Linux, pues en realidad es cosa del Kernel y no de las aplicaciones. No obstante, es un problema que se ha venido minimizando en las últimas versiones del núcleo del pingüino, que además cuenta con versiones específicas del kernel que lo anulan del todo. Pero como os digo, me falta mucho por aprender en este terreno. En definitiva la suerte que tenemos con Cinelerra es que los resultados los podéis comprobar vosotros mismos a través de mis tutoriales. Todos ellos, salvo un par de excepciones de la mano de Kdenlive, están realizados con el venerable Cinelerra, y creo que los temas de la desincronización y de la latencia no se notan, o son despreciables, salvo en un par de producciones un tanto desastrosas de las que es más justo responsabilizarme a mi y no al programa.
Lo dicho; ya estamos casi terminando la serie y lo que queda son detalles menores con los que, definitivamente, os podréis convertir en usuarios competentes de este programa. Ánimo, que queda poco.